+ Por el Día Mundial del Medio Ambiente, la directora del Jardín Botánico de la BUAP, Maricela Rodríguez Acosta, señala la importancia de las áreas verdes

Una de las funciones de las áreas verdes es regular la temperatura de las ciudades. La ola de calor recién sentida no hubiera permeado tanto si Puebla contara con más árboles. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, la directora del Jardín Botánico Universitario (JBU) de la BUAP, Maricela Rodríguez Acosta, habló del impacto positivo de la vegetación en las zonas urbanas, las cuales no pueden quedar fuera de las reflexiones, sobre todo porque hoy concentran más de la mitad de la población mundial y a otras especies.
Si la tendencia se mantiene hasta 2050, estima Naciones Unidas, para ese año dos tercios de la humanidad vivirá en alguna ciudad. “Para los citadinos es nuestro medio ambiente. Tenemos que asumir nuestro compromiso por estos ecosistemas”, señaló Rodríguez Acosta, quien por ello reconoció la necesidad de gestionarlos, así como a los entornos naturales, pero considerando (además de los factores bióticos) aspectos de desarrollo económico y social que hacen de la ciudad sistemas más complejos.
“Hay que rescatar nuestras ciudades. Volverlas espacios que nos unan con el medio ambiente natural”, comentó. Para ese propósito, en Puebla habría que comenzar elevando el número de áreas verdes. En 2009, Rodríguez Acosta publicó que de los 1.58 metros cuadrados de áreas verdes que había por poblano en 1990, para 2006 la superficie se redujo a metro y medio: una pérdida de 5 por ciento per cápita. Naciones Unidas sugiere como mínimo entre 10 y 15 metros cuadrados.
Las altas temperaturas registradas en Puebla durante la última ola de calor recordaron que a la ciudad le faltan áreas verdes. Miles desearon más árboles para mitigar con su sombra y follaje el efecto de la radiación solar. Se estima que las temperaturas en las manchas urbanas superan entre 5 a 6 centígrados a las registradas en entornos rurales o naturales. Esto se debe a que las plantas disminuyen el efecto de las islas de calor con la sombra que generan y la liberación del 98 por ciento del agua que absorben durante la fotosíntesis.
Además, las áreas verdes tienen valor estético, son espacios de conservación ambiental, proporcionan bienes y servicios ambientales que mejoran la calidad de vida, permiten la convivencia social, refuerzan lazos de solidaridad y el sentido de comunidad. “El árbol urbano es de los árboles que más ventajas nos da, y en Puebla viven condiciones muy difíciles, terribles. Deberíamos hacer un monumento al árbol urbano”, consideró la especialista.
Entre sus servicios ambientales se encuentra la disminución de la fuerza de las