La clave para una correcta nutrición se encuentra en preferir las comidas balanceadas que aportan nutrientes para el buen funcionamiento del cuerpo y una mejora en el estilo de vida.

El “plato del bien comer” es un auxiliar en la adquisición de hábitos saludables pues la representación gráfica de los grupos alimenticios es una forma de observar fácilmente la manera correcta de combinar los alimentos para cubrir al máximo los requerimientos del cuerpo en el día a día.

La nutrióloga Diana Couto Roldan, especialista del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” del Instituto Mexicano del Seguro Social, explicó la importancia de consumir frutas y verduras frescas que contienen vitaminas y fibra, también recomendó reducir los alimentos de origen animal sin eliminarlos completamente por ser una fuente de proteína (queso, carne, pescado, lácteos, huevo) estos alimentos deben combinarse con cereales (pan integral, tortillas, pasta) que proveen energía. Todas las porciones deben tener el tamaño de la palma de la mano para asegurar que la cantidad sea la ideal para cada persona.

La nutrióloga compartió un menú ligero y fácil de preparar que a través de las porciones justas brinda energía para las actividades diarias:

Desayuno: Un omelet de claras de huevo con verduras (champiñones, pimientos, espinacas), leche y una porción pequeña de fruta.

Refrigerio: Una fruta o verdura (evitar comida rápida y que contenga endulzantes artificiales)

Comida: Sopa de verduras, alimento de origen animal (pescado o pollo asado) acompañado por una guarnición de vegetales al vapor y sin aderezo (chayote, brócoli, zanahoria), agregando dos o tres tortillas para agregar el grupo de los cereales.

Un segundo refrigerio de frutas o verduras (frutas secas, nueces)

Cena: Yogurt con fruta o cereal, pan tostado, té o leche, evitar el pan de dulce.

La especialista recomendó que se reduzca al máximo el consumo de sal, remplazándola con especias naturales que aportan antioxidantes; también es aconsejable respetar los horarios de cada comida y que durante el día se ingieran al menos dos litros de agua natural.

El mejor complemento para una dieta balanceada es la actividad física, caminar a paso rápido por veinte minutos al día es una buena forma de comenzar un estilo de vida saludable.