Armando Valerdí Rojas

“El petróleo y los otros combustibles fósiles que definieron el modo de vida industrial han entrado en un irreversible declive, y las tecnologías construidas y alimentadas con esas fuentes de energía están ya anticuadas.” Jeremy Rifkin.
Esta reflexión de Rifkin, contenida en su libro La tercera Revolución Industrial, es importante, sobre todo en el contexto actual, tanto nacional como internacional, y en donde el gobierno mexicano decidió apostar por Pemex, por lo que hace unos días se dio la sustitución de Emilio Lozoya por José Antonio González Anaya, sin duda considerando que es la empresa más significativa y grande de nuestro país, pero además de que independientemente de la crisis que ha ocasionado la baja significativa de los precios del petróleo, y que sin duda afecto en forma importante sus finanzas, desde hace mucho tiene la urgente necesidad de un cambio de gestión con un perfil directivo diferente, que afronte no solo las complicaciones internas que la empresa tiene en este momento, sino la posibilidad de sobrevivir en un mundo diferente en el que se creó, allá por el año de 1938 del siglo pasado, en pleno auge de la Revolución Industrial.
Dentro de los retos que la nueva gestión enfrenta, además del complicado entorno internacional, esta su caída en la producción por 11 años consecutivos, en 2006 la producción era de 3,2 millones de barriles diarios y en 2015 fue de 2,2 millones de barriles diarios, lo que ha llevado a una perdida trimestral con datos a septiembre de 2015 por 10,200 Millones de dólares, el peor resultado en su historia, tomando en cuenta que van 12 trimestres consecutivos en rojo, además de que su deuda actual según la última cifra publicada por PEMEX es al tercer trimestre del 2015 (3T15) al 30 de septiembre del 2015, llegó a 1.374 billones de pesos, lo que representa un incremento de 707,000 mdp en menos de 3 años de la actual administración, lo que representa algo como el 15% del PIB de México, además de supuestamente el 50% de esa deuda se debe a la partida de pensionados y jubilados, 132 mil millones de dólares su pasivo laboral.
En el contexto internacional Pemex enfrenta grandes retos, por ejemplo según las declaraciones hechas por el director de la mayor compañía de comercio internacional de petróleo del mundo, Vitol Group B, Ian Taylor en entrevista con Bloomberg, menciona que el precio del petróleo seguirá bajo durante diez años, en tanto se desacelera el crecimiento económico de China y la industria estadounidense de shale actúa como techo para cualquier alza, además de que es probable que en la próxima década los precios oscilen dentro de una banda cuyo punto medio será de 50 dólares el barril.
“Verdaderamente imaginamos una banda, y es probable que esa banda naturalmente sea de entre 40 dólares y 60 dólares”, añadió.
Con estas declaraciones de Ian Taylor parece que los países ricos en petróleo y la industria energética se enfrentarían al período de precios bajos más largo desde 1986 y 1999, cuando el barril de crudo se negociaba entre 10 y hasta 20 dólares por barril.
Por otro lado la Agencia Internacional de Energía, advierte que no se debe esperar alza del precio del petróleo en el corto plazo, y que la reciente pausa en la caída de los precios del crudo de debe a la especulación de un posible recorte en la producción de los países de la OPEP, situación que quedo aclarada que no se dará con la declaración de Arabia Saudita de que no frenara su producción, otra esperanza era la de un dólar más débil, lo que por el momento se ve lejano. La oferta de los miembros de la OPEP en enero fue de 1,7 millones de barriles diarios.
Lo que se percibe en el mercado petrolero es que los grandes productores aumentaron su bombeo, en donde Rusia confirmo su hegemonía como el mayor productor, con una extracción promedio diaria de 11.02 millones de barriles, con un alza de 4.1 por ciento en 2015, respecto a un año previo.
Por su parte Arabia Saudita conservó el segundo sitio y también batió su propio récord, pues produjo 10.11 mdb, un incremento de 6.01 por ciento, o 573 mil barriles más por día en el lapso señalado y en el tercer sitio se sitúo Estados Unidos, donde se estimó que produjo 9.41 mbd.
En contracorriente a partir de este año, la producción de petróleo de México se va a desplomar debido a que el último gran yacimiento, Ku Maloob Zaap, llega a su etapa de declive. A pesar del revuelo que está causando la Reforma Energética desde el 2013, ninguna de las áreas ofertadas en la Ronda Uno, presenta volúmenes importantes que logren sustituir lo que se va a perder de este gran campo.
Además hay que tomar en cuenta que los inventarios globales también registraron máximo;
ascendieron a 3.06 mil mdb al cierre de diciembre.
En si el panorama no es muy positivo para Pemex y su nueva dirección, sin embargo existen algunos datos que indican que si se corrige el rumbo en el largo plazo Pemex podría ser una buena apuesta, pero sin duda México debe buscar nuevas fuentes de ingresos y crecimiento.
Gracias