• El ombudsman nacional recibió el Doctorado Honoris Causa de manos del rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz
Por Víctor Gutiérrez
Los derechos Humanos no son una moda pasajera mucho menos un artículo de lujo y ningún actor político o social es dueño de ese principio básico de los ciudadanos, sentenció el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia Villanueva, al recibir de manos del rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Alfonso Esparza Ortiz el Doctorado Honoris Causa, por su amplia trayectoria en este ámbito.
Los derechos humanos es un patrimonio no sólo de la humanidad, son también de los mexicanos, pero en nuestro país –reconoció el ombudsman nacional–, falta mucho camino por recorrer y es por ello que convocó a que juntos, gobiernos y sociedad fortalezcan la tolerancia y el respeto a las ideas de los individuos y exhortó a los presentes a que también difundan la dignidad humana como una responsabilidad plenamente compartida.
El acto solemne, el cual se llevó a cabo en el salón Paraninfo de la máxima casa de estudios, fue presidido por el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y en él fungieron como testigos el alcalde capitalino, Antonio Gali Fayad y el presidente del Congreso del Estado, Víctor Manuel Giorgana. Ahí, el presidente de la CNDH refirió que México requiere de los hombres y las mujeres que estén plenamente comprometidos en la defensa de los derechos humanos de una manera compartido, compromiso que debe ser extensivo a los tres órdenes de gobierno y la sociedad en su conjunto, cada quien en su ámbito de competencia.
Plascencia Villanueva no sólo reconoció el trabajo que ha venido realizando el gobierno del estado para actualizar las leyes en materia penal, esencialmente las reformas hechas en pro de la defensa de las víctimas del delito, “Puebla es el primer estado que asumió de manera plena la legislación federal y la lleva a la práctica en términos estatales, pero también al asumir el manual para la identificación e investigación de la tortura y otros males de esa naturaleza, haciendo que ese manual deje ser de un catálogo de principios o de buenas intenciones, para traducirse en una ley que busque que todos, servidores públicos o no, se comprometan en prevenir esta violación a los derechos humanos.
Ante la presencia del Consejo Universitario en pleno, que aprobó el pasado 30 de abril del año en curso otorgar dicho reconocimiento al presidente de la CNDH, el ombudsman nacional precisó que la BUAP en su conjunto: estudiantes, académicos y hasta personal administrativo, son un referente de prestigio y presencia social no sólo en el estado de Puebla, sino también a nivel nacional, pues cuentan con una profunda riqueza de ideas y experiencia en diversos ámbitos del conocimiento, que aprovechan la responsabilidad, objetividad, ética y racionalidad para dar soluciones a los problemas diversos y dar bienestar y desarrollo de Puebla y México, que son también los problemas de todos los mexicanos.
“Estoy plenamente convencido de que ustedes son el tipo de personas que México requiere para alcanzar un nivel de vida digno para todos, mujeres y hombres dignos, vanguardistas e innovadores y con pleno compromiso tiene con las causas que más impacto tienen en la sociedad en general. Y espacios como éste (Salón Paraninfo) me motivan para caminar juntos y promover los cambios políticos y sociales que requiere y demanda la Nación mexicana y que me obligan a comprometerme en esta expresión de esperanza para alcanzar ese viejo anhelo de un verdadero Estado de Derecho”.

Aseguró Moreno Valle estar satisfecho por metas alcanzadas en materia de Derechos Humanos

En su intervención, el ejecutivo estatal consideró un verdadero acto de justicia el hecho de que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla haya tenido el acierto para otorgar este reconocimiento a un hombre que ha mostrado una trayectoria sin precedentes en la lucha y defensa de los derechos humanos en todo el país.
Asimismo, Moreno Valle Rosas refirió que está satisfecho porque su gobierno ha cumplido con la meta fijada de presentar las reformas necesarias para poder empatar la ley estatal con la federal en materia de Derechos Humanos, principalmente en los rubros de la trata de personas y tortura, tal y como lo destacó el propio presidente dela CNDH, Raúl Plasencia Villanueva.
También destacó las iniciativas que han sido aprobadas por los diputados locales para darle máxima autonomía a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y las millonarias inversiones que ha aplicado su administración para que Puebla pueda transitar al nuevo sistema penal acusatorio, donde no sólo se han destinado recursos a la creación de nueva infraestructura sino también a la capacitación del personal que habrá de intervenir en esos procesos legales, que ha sido un reto que poco a poco se ha cumplido.

Sin respeto a los derechos humanos no hay progreso ni bienestar social: Alfonso Esparza

Por su parte, Alfonso Esparza Ortiz, rector de la BUAP señaló que en un mundo cambiante, globalizado, inmerso en grandes avances tecnológicos, pero también sacudido por la inequidad y la injustica, el respeto de los derechos humanos constituye la mejor definición de la aspiración de las personas.
Su materia conlleva a la atención de múltiples temas relacionados con el bienestar y la convivencia pacífica, tales como la libertad de expresión, fortalecimiento de las instituciones, la aplicación del Estado de Derecho, la inclusión, la seguridad ciudadana, los derechos de los niños y los migrantes, de las víctimas del delito, la equidad de género, la educación y la salud.
“Sin respeto a los derechos fundamentales no hay posibilidades de progreso ni de bienestar social alguno”, expresó el rector al tiempo de mencionar que en el entorno a ese respeto de los derechos humanos debe confluir la voluntad de las autoridades y de los ciudadanos por igual.
Pues aseguró que sólo de esa manera se logrará constituir una cultura de la legalidad y se tendrá una sociedad respetuosa, tolerante, pacífica y más justa. “Esta premisa nos conduce inevitablemente a la necesidad de educar en derechos humanos a toda la población, no sólo a la población escolarizada, pues como bien lo hizo constar en su momento el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, consolidar una política nacional con la formación de derechos humanos como eje rector es, pues, el reto que debe afrontar el estado para propiciar el pleno derecho a la convivencia de las personas y la transformación del país”, explicó.
En La BUAP –agregó el rector–, se asumió la responsabilidad que le corresponde ala institución, convencidos de que la educación en derechos humanos va más allá de la instrucción formal, y ésta debe constituirse en una práctica cotidiana, en una forma de vida y en un ejercicio individual como colectivo para que la norma se traduzca en nuevas esquemas de convivencia.
“Educar en derechos humanos, es formar sociedades más participativas, más conscientes y capaces de incidir en lo público para exigir sus derechos y cumplir en sus deberes, esto es, para fortalecer una sociedad madura que reconozca la dignidad de sus integrantes, independientemente de su condición”, manifestó.
Más adelante El gran compromiso de nuestra institución es poner al servicio de la población los logros que se han obtenido y contribuir a la construcción de una sociedad moderna, madura y equitativa, que aproveche las competencias de todos sus integrantes, que tienda la mano a quien más lo necesita, que genere respuestas viables a los desafíos del nuevo siglo y vislumbre un nuevo futuro, acciones que se hacen de una invaluable trinchera: la educación.
Al finalizar, Esparza Ortiz indicó que hoy la BUAP aspira a la formación de profesionistas, pero sobre todo, seres humanos, respetuosos que reconozcan la dignidad propia y la de los demás, tolerantes, pero capaces de convivir con los que no comparten sus ideas, ya que el gran objetivo de la universidad es formar personas que se desempeñen en una cultura de la legalidad y respeten los derechos humanos, que son los derechos de todos.