Por Jesús Lemus/Puebla

El ex presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, rechazó que su esposa, Liliana Ortiz, sea su Plan B en caso de que no logre la candidatura del PAN a la gubernatura del estado de Puebla en las votaciones de 2018.
Así lo dijo ante las versiones periodísticas que señalan que se perderá su juicio federal para revertir la inhabilitación de 12 años por parte del Congreso del Estado tras las anomalías a su cuenta pública 2013 y que le prohibirían buscar un nuevo cargo público en las elecciones del otro año.
En este sentido, Rivera Pérez sentenció que su esposa no tiene aspiraciones políticas para buscar un cargo público, además de que calificó de especulaciones la versión de que podría perder su juicio federal en materia administrativa y que interpuso en contra del Poder Legislativo por el asunto de su cuenta pública.
“Confió plenamente en el estado de derecho y en el poder judicial de este país, por ello acudí ante el juez de distrito para defenderme, yo tengo la certeza de que si las cosas se analizan conforme a derecho, las cosas quedarán claras en mi cuenta pública y no hay ninguna aspiración de mi esposa para que participe en el proceso electoral del otro año”, mencionó.
Reiteró que no se dejará intimidar con los ataques hacia su persona y que tienen como finalidad acabar con sus aspiraciones políticas rumbo al 2018, pese a ello insistió que se defenderá de todo y, principalmente de las denuncias chocolate que pudieran vertiese en su contra.
Cabe señalar que su declaración se desprende, después de reunirse con la dirigente estatal del PRD, Socorro Quezada Tiempo, a quien reconoció como una persona aguerrida para defender las diferentes causas sociales en Puebla.
Reconoció que Quezada Tiempo tiene las agallas para mantener la autonomía del Sol Azteca en Puebla y enfrentar la embestida de la administración estatal para hacerse del control de esta fuerza política y forzar una alianza electoral para apoyar el proyecto del ex mandatario poblano, Rafael Moreno Valle Rosas, quien busca la Presidencia de México en 2018.