Fortalecer las fuentes de la felicidad con acciones que contribuyan a la convivencia familiar, la equidad de género, el tiempo de calidad y la atención y prevención de enfermedades fue el pronunciamiento que hizo el Rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, durante la presentación del Ranking de la Felicidad en México 2012 que se realizó en el Aula virtual del Complejo Cultural Universitario.
Al agradecer que la BUAP haya sido copartícipe de tal proyecto, cuyos resultados emanan de más de 26 mil encuestas que aplicó el Centro de Investigaciones sobre Opinión Pública (CISO) en todo el país, y que permitieron conocer las percepciones de diferentes ciudades y los factores que inciden en la felicidad, consideró que el amor y la salud son los valores básicos para vivirla y no los aspectos materiales y monetarios, lo que nos lleva a reflexionar y promover acciones encaminadas hacia ese fin.
Con el lema “Construyamos juntos un México feliz” se presentaron los resultados del Ranking de Felicidad en México 2012, en cuya elaboración participó, además del CISO, la Fundación Imagina México, A.C.
De acuerdo con esa investigación, refirió el Rector de la BUAP, Apodaca, Nuevo León, es el municipio de nuestro país con el más alto nivel de felicidad, no obstante los índices de inseguridad y violencia que allí se registran. Asimismo, citó a la India que debido a su gran espiritualidad alcanza importantes niveles de felicidad, aun cuando existe mucha pobreza.
En el evento, al cual asistieron además el Tesorero General, Óscar Gilbón Rosete y por parte de la Fundación Imagina México, A.C., Fernando Manzanilla Prieto.
Para sustentarlo, citó que Costa Rica aun cuando ocupa el lugar 67 con relación al Producto Interno Bruto per cápita, se coloca en la posición número 12 en felicidad. Mientras que Qatar, el segundo país más rico en el indicador citado, ocupa el lugar 27 en felicidad, y aunque en México existen altos índices de pobreza, el país ocupa la posición 16 en felicidad: “somos relativamente felices los mexicanos”, dijo Manzanilla Prieto.