• La pequeña de 9 meses se estaba asfixiando, pero la mujer policía le salvó la vida.

Odilón Larios Nava.- Mujer policía perteneciente al Grupo Especial de Operaciones (GEO), de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), salvó la vida de una bebé de tan sólo 9 meses de nacida. La pequeña se estaba asfixiando durante una visita que sus familiares hicieron a La Feria de Puebla y la uniformada que también es paramédico certificado, acudió en su auxilio para volverla a la vida.
La madre de la menor, mencionó que son originarios de Tlaxcala, y el pasado lunes con su esposo y otros miembros de la familia, acudieron a disfrutar del ambiente que se vive en La Feria de la Angelópolis.
Cuando ya estaban por irse, la madre comenzó a amamantar a la bebé. De pronto noto que esta comenzaba a toser y se ahogaba porque no podía respirar. Al ver que la niña no reaccionaba, la madre comenzó a gritar pidiendo apoyo.
Algunos agentes de tránsito del lugar se acercaron, posteriormente los alaridos fueron escuchados por una mujer del GEO, quien pidió a la mamá que le informara que ocurría. Cuando supo que la bebé no respiraba, le informó a los padres que ella tiene conocimientos en primeros auxilios.
Tomó a la pequeñita en brazos y comenzó a darle respiración de boca a boca, y con dos de sus dedos daba una especie de RCP en el pecho. Segundos después la niña se recuperaba y podía respirar nuevamente.
Las caras de los padres volvieron a estar tranquilas, perdieron la tensión que minutos antes traslucían. Dieron encarecidamente las gracias a la mujer policía, pero ésta les indicó que era necesario llevar a la niña con los paramédicos que estaban más cercanos ahí mismo en La Feria.
Allí la menor fue revisada y tras descartarse cualquier riesgo, se la entregaron a sus padres. Sólo entonces, la atenta mujer policía se retiró. La mamá de la bebé, señaló no conocer ni su nombre pero estarle completamente agradecida por salvar la vida de la niña.

LA POLICÍA HEROÍNA

Luego de darse a conocer el actuar de la mujer policía, en redes sociales se empezó a preguntar por su identidad. La ciudadanía quería conocer a la uniformada que porta el uniforme azul con honorabilidad.
Por ello nos dimos a la tarea de buscar a la mujer que salvó la vida de la bebé de nueve meses y dimos con ella. Se llama María Ramírez Chávez y tiene 32 años de edad. Además de ser uniformada de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), cuenta con certificación como paramédico por parte de Cruz Roja.
María, desde hace un año y medio, forma parte del Grupo Especial de Operaciones (GEO), sus conocimientos como paramédico le han permitido desempeñarse de mejor manera como policía, ya que en diversas ocasiones ha requerido de brindar atención a personas que lo requieren, antes de que las ambulancias lleguen.
“Es una satisfacción muy grande, es un placer, es un orgullo, el portar tanto el uniforme como los conocimientos y saber que lo que he aprendido en algún momento lo puedo llevar a cabo. Qué bueno que las personas no sólo ven el lado malo, también ven el lado bueno de esto” enfatizó la policía María.
En la entrevista mencionó que lo que la llevó a pasar de ser paramédico a portar el uniforme de policía fue el poder ayudar a la gente y saber que como policía puedo ejercer también los primeros auxilios: “Como policía nosotros solemos ser los primeros en llegar a un lugar, entonces en alguna emergencia se le puede ayudar de inmediato”, continúo María.
La mujer policía, aceptó que la llena de satisfacción el reconocimiento obtenido, pero asegura que nunca lo buscó, ella sólo hizo lo que sabe hacer, ayudar a las personas. “Es una satisfacción enorme, me siento muy muy bien, pero también me siento honrada por el hecho de que la señora haya confiado la vida de su hija en mis manos”, mencionó María.
Otra ocasión en la que Ramírez Chávez ha utilizado sus conocimientos como paramédico, en su desempeño como policía fue: “El año pasado también me llegó a tocar un incidente fuerte. Una persona perdió una mano a causa de un escopetón en san Baltazar Campeche. A esta persona le volaron la mano, sólo le quedaron dos huesos de sus dedos. Al llegar hice la labor de primeros auxilios hasta que llegó Cruz Roja y le entregamos al paciente”.
María exhorta a la ciudadanía a confiar en la policía, porque: “La policía ya no es la misma de antes, a pesar de tantas cosas malas que están pasando en estos momentos. La policía ahora es más preparada, muchos de los uniformados tenemos carreras terminadas y respetamos el uniforme que portamos, y pueden tener la plena confianza de que nosotros estamos para apoyarlos, estamos ampliamente preparados”.
María tiene dos motores que la impulsa a seguir adelante, sus hijas América y Alondra, quienes sienten gran respeto por las personas uniformadas, respeto que su mamá les inculca desde casa. Además también se sienten atraídas por las actividades de los paramédicos y están orgullosas de su mamá.