• Tenían una escandalosa fiesta, un hombre les desconectó la corriente eléctrica y por ello lo golpearon hasta matarlo.

Odilón Larios Nava.- Un hombre fue brutalmente golpeado y posteriormente privado de la vida por un grupo de borrachos y drogadictos en la calle 6E, módulo 45, departamento 8, en Bosques de san Sebastián.
Los hechos se registraron el pasado jueves por la noche cuando el hoy occiso intentó interrumpir una fiesta de sus vecinos y al salir a cortarles la energía eléctrica se encontró con los enfiestados quienes lo comenzaron a golpear brutalmente hasta dejarlo sin vida.

VECINO ORGANIZÓ FIESTA RUIDOSA

De acuerdo con datos extraoficiales el hoy occiso llevaba el nombre de Uciel Camarillo Ventura, de aproximadamente 30 años de edad, quien vivía sólo en ese departamento, el resto de su familia radica en Estados Unidos y es necesario hacerles llegar la noticia para que acudan a reclamar el cadáver y con ello evitar que termine en la fosa común.
Reportes policiales indicaron que Uciel estaba en su casa, cuando en el departamento marcado con el número 7, un hombre llamado José Antonio, había organizado una ruidosa fiesta, a la cual invitó a un grupo de aproximadamente 25 motociclistas, entre hombres y mujeres.
Al calor de las copas, y según las fuentes consultadas también drogas, la fiesta se volvió cada vez más ruidosa, hasta el punto que Uciel, salió de su casa y desconectó la corriente eléctrica, y con ello hizo acallar la música, así esperaba poder descansar.
Sin embargo los hombres que estaban en la fiesta salieron y al encontrarse con Uciel en la escalera se le fueron en bola y comenzaron a golpearlo salvajemente. Tanto que los vecinos escuchaban como golpeaban sin piedad a este hombre.
La violencia que descargaron en contra de Uciel fue tal que las mismas mujeres que acompañaban a los golpeadores les pedían a gritos que se detuvieran porque lo iban a matar.
Entonces una voz femenina, adulta, gritó que lo subieran, y así es como lo llevaron hasta su propia casa en donde siguieron golpeándolo. Y según algunas fuentes consultadas, en el lugar se observa sangre en el piso, paredes e incluso en el techo.
Suponen que fueron los propios homicidas quienes desnudaron el cuerpo y sus ropas las aventaron a la azotea. Donde también, dicen, había latas de cervezas.
Después de que mataron a este hombre, los responsables escaparon. Incluso José Antonio, el anfitrión de la fiesta, quien hasta la tarde de este viernes no había vuelto a su domicilio.
Los vecinos exigen que se haga justicia, afirman que Uciel “no era un alma de Dios”, era drogadicto y borracho, “pero no merecía que lo mataran, menos de esa manera”.
También, los vecinos, están preocupados de que el cuerpo del hombre vaya a parar a la fosa común, pues no hay ningún familiar que lo pueda, reclamar. Por ello piden que se difunda lo ocurrido para que el papá y hermanos se enteren y acudan a reclamar el cadáver y así le puedan darle una humana sepultura.