ARMANDO VALERDI avalerdir@hotmail.com

Inicio de año y como siempre tratamos de anticipar y sacar nuestra bola de cristal para adivinar o cuando menos pronosticar lo que este nuevo año nos puede deparar en algunos aspectos de nuestra vida, por lo pronto de mi parte les deseo un año lleno de salud y prosperidad, que sin duda, mucho de esos deseos y buena suerte depende de cómo cada uno de nosotros se prepare para los escenarios posibles.
El escenario de inicio de año, quizás no es muy diferente al cierre del año pasado, salvo que lo que se esperaba de Trump parece estar más claro, y eso es que ya dio inicio a parte de sus promesas de campaña, o si las vemos bajo el cristal del punto de vista de algunos mexicanos, las amenazas de Trump.
Desde el mes de noviembre en el que Trump gano la elección presidencial estadounidense las expectativas y especulaciones de lo que va a hacer se han multiplicado lo que ha llevado a incrementar la incertidumbre, considerando que ya hizo visible parte de sus promesas, cuando menos en dos aspectos, (Carrier y Ford), y que nos demuestra que no piensa dar marcha atrás y moderar su postura, sin duda está convencido por lo que va y adonde quiere llegar, y eso sin duda afectara las actuales condiciones que se tenían establecidas en materia económica y comercial en nuestro país, lo que con las cosas más claras, lo que nos debe preocupar en primera instancia no es tanto lo que haga o deje de hacer Trump y su gobierno, sino como el país hace un claro diagnóstico de los cambios y ajustes necesarios que le den al país el toque necesario para competir dentro del nuevo paradigma global, hay que elegir el nuevo rumbo con unidad, decisión y prontitud.
Mientras todo eso sucede a nivel macro veamos lo que los principales analistas y especialistas ven en relación al comportamiento de algunas de las principales variables que sin duda afectaran nuestro presupuesto empresarial y familiar; en primer lugar lo que puede pasar con nuestro poder adquisitivo, como es el caso de la inflación o incremento de los precios de productos y servicios; en este caso el consenso la sitúa en un nivel cercano al 5%, por otro lado el costo del dinero que en relación a las tasas de interés podrían llegar a un nivel del 7%, y hablando del dólar y su valor en pesos, el consenso sitúa al dólar en los 22 y algunos hasta 25 pesos por dólar.
Otro aspecto que es importante considerar es el panorama del empleo, aquí seguimos viendo obstáculos en la creación de plazas laborales, al respecto especialistas consultados señalaron que al ‘efecto Trump’ hay que agregar tres barreras con las que se topará el empleo: una perspectiva de inversión debilitada de las empresas tras el aumento en las tasas de interés y su impacto en el costo del crédito y mayores gastos de operación por el alza de los energéticos.
Al respecto Mónica Flores, directora general para ManpowerGroup Latinoamérica, dijo que en 2017 el mercado laboral estará “contenido, cauto y cuidadoso, vamos a tener un primer semestre muy lento, no habrá grandes contrataciones pero tampoco despidos masivos, el mercado laboral estará conservador y resilente, sin gran crecimiento”.
También es importante tomar en cuenta el informe elaborado en conjunto por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), y de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL), acerca de que la economía de América Latina se está desacelerando y en este escenario a los jóvenes no les “pinta” bien el 2017, advierte el informe.
“Los jóvenes latinoamericanos no tienen buenas perspectivas de empleo. Las dificultades que los jóvenes enfrentan en su transición al empleo son importantes, en particular entre los de origen socioeconómico menos favorecido que en países como México, Argentina, Brasil y Paraguay, alrededor del 60 por ciento de los jóvenes que trabajan en un empleo informal lo seguirán desempeñando un año después, mientras que menos del 30 por ciento tendrá la oportunidad de cambiarse a un empleo formal. De manera similar, alrededor del 70 por ciento de quienes trabajan en un empleo formal seguirán en ese sector un año después y sólo alrededor de 5 por ciento se cambiarán a un empleo informal. Los jóvenes de entre 15 y 29 años en América Latina y el Caribe suman más de 163 millones, el equivalente a una cuarta parte de la población total de la región.
De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, en México existen 30 millones 425 mil jóvenes entre los 18 y los 24 años de edad, cantidad que representa 25 por ciento del total de población en el país y 19 por ciento respecto del total de jóvenes en Latinoamérica. “La falta de buenas oportunidades de empleo es uno de los factores más importantes que impiden la inclusión de los jóvenes en la sociedad. Los trabajos que los jóvenes tienen en América Latina son, en general, menos productivos, más inseguros y de menor salario que los de los jóvenes en los países de la OCDE”, señala el estudio, si a todo esto sumamos lo que nos dicen los recientemente publicados con documentos internos de trabajo del WEF acerca de que la globalización y la tecnología están acelerando la creación de nuevos empleos, pero también su destrucción, ya lo que agregan un dato escalofriante que sugiere que el 65% de los niños que hoy entran a la escuela primaria, al salir de la universidad en 18 años tendrán un empleo que hoy no existe, por lo cual es imposible darles los elementos técnicos para que enfrenten sus nuevas responsabilidades en el sector laboral que cada día será más competido y demandante.
Y si lo anterior no fuera ya de por sí un gran reto, el WEF estima que 3,000 millones de adultos no tienen acceso a los programas de estudio que requieren para mejorar sus labores actuales, a pesar de que en internet ya hay cursos para casi todo de forma gratuita.
Como podemos ver los retos del mundo y de nuestro país no se limitan a la amenazas de Trump, sino de acuerdo al punto de vista del WEF, que siempre ha luchado por un comercio sin fronteras, las visiones proteccionistas actuales son una distracción muy peligrosa si personas y empresas realmente creen que la tecnología va a parar por los designios de los gobernantes, por lo que insiste en seguir trabajando en innovaciones continuas, prepararse para lo que viene y encontrar nuevos mercados, o de lo contrario, en 5 años, cuando el mundo haya cambiado por completo, esas empresas y personas que confiaron en las visiones proteccionistas perderán sus empleos y patrimonios rápidamente.
No hay que olvidar que la riqueza de un país, hoy día, está en su talento.
Gracias