Armando Valerdí Rojas

Unas semanas atrás vimos una discrepancia surgida entre la Secretaria de Hacienda y el INEGI, acerca de los datos de crecimiento de la economía mexicana, y bueno al final, apenas libraron lo que podía poner en mayor riesgo su credibilidad.
Pues bien, ahora ha surgido una nueva discrepancia, por un lado la SHCP señala que el incremento en el gasto público en el primer trimestre del año (1T14) superó en 13.2% a lo gastado en el 1T13, sin embargo el INEGI al dar a conocer sus estadísticas, y en ellas mostrar que la construcción en el sector público cayó -9.5% en el 1T14 comparado con lo hecho en el 2013 y que el consumo de gobierno apenas avanzó 2.9%, pone en duda nuevamente lo publicado por la SHCP.
Es cierto que al incrementarse en 2.9%, el consumo del gobierno es el mayor avance para un trimestre en términos anuales desde que inició la presente administración, pero no se acerca al 13.2% que dice la SHCP.
Lo publicado por el INEGI, parece coincidir más con lo sucedido en las empresas que cotizan en la BMV, que no mostraron saltos espectaculares con motivo de la obra pública contratada, o con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) y sus más de 3,000 afiliados en todo el país, que más que estar de plácemes y manteles largos ante la enorme cantidad de pedidos que ello significaría, se quejan amargamente de que el gobierno les debe dinero en sus tres niveles, tal y como lo refleja las cifras rojas del sector construcción en el 1T14 frente al 1T13.
Por su parte, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA) ha señalado en sus reportes mensuales, que las ventas se encuentran estancadas.
La pregunta que comienza a extenderse es, ¿En qué se gastó el dinero la SHCP dirigido a inversión fija bruta, si no lo hizo en construcción ni en la renovación de su parque vehicular?
Si no fuera porque el INEGI dice lo contrario a lo dicho por la SHCP podríamos seguir pensando que esa es la realidad, y hasta le podríamos creer, no obstante una mentira repetida mil veces, como lo ha hecho la SHCP en los últimos 45 días, no va cambiar la realidad.
Lo que surge nuevamente son preguntas como; ¿a quién debemos creer? Y en ¿quién podemos confiar?
Lo que nos lleva a lo que Stephen M. R. Covey nos menciona:
“Hay algo que tienen en común cada individuo, relación, equipo, familia, organización, nación y civilización, en todas partes del mundo: algo que, si desaparece, acaba con el gobierno más poderoso, la empresa con más éxito, el liderazgo más influyente, la amistad más sincera, el carácter más fuerte y el amor más profundo”.
“En cambio, si se desarrolla y se aprovecha, ese algo encierra el potencial de generar un éxito y una prosperidad sin parangón en todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, es la posibilidad menos comprendida, más descuidada y más subestimada de nuestro tiempo”.
Ese algo es la confianza.
Covey, también nos advierte que;
“La confianza en casi todas las instituciones de la sociedad (gobierno, medios de comunicación, empresas, sanidad, iglesias, partidos políticos, etc.) se ha reducido notablemente con respecto a la generación anterior y, en muchos casos se sitúa en mínimos históricos”.
“No hay que mirar muy lejos para darse cuenta de que, como sociedad global, estamos viviendo una crisis de confianza”.
El mismo, Covey sugiere, que para cambiar el estado actual de las cosas, es necesario, Ver que existe un cambio de paradigma, Hablar utilizando un nuevo lenguaje y Comportarse con un cambio de conducta.
“Al final, lo que crea confianza es el respeto manifiesto del líder con sus seguidores”.
James O´toole.
Gracias.