ARMANDO VALERDI

avalerdir@hotmail.com

Durante las últimas semanas hemos dado seguimiento al comportamiento de nuestra  moneda, y en donde nos hemos podido percatar que las principales causas que podrían afectarla no han sido las que inicialmente teníamos en el radar, el proceso electoral y el TLCAN, sino que hace un par de semanas la afectación vino de la devaluación de la lira turca, y la semana pasada volvió a las pérdidas, arrastrado por una ola vendedora de monedas de países emergentes, que fue liderada por el peso argentino y nuevamente la lira turca.

Los inversionistas buscando refugio seguro demandaron activos principalmente en dólares, lo que llevo a una contaminación al peso mexicano a pesar de que las expectativas positivas de un acuerdo trilateral comercial entre Estados Unidos, Canadá y México prevalecieron en el mercado.

Lo que estamos viendo es la caída de muchas monedas de países emergentes, en los últimos días, el peso argentino colapso, aun a pesar que el Gobierno consiguió una línea de crédito y firmo una carta de intención con el FMI, del 22 al 29 de agosto la moneda argentina se deprecio 8.6 por ciento, lo que coincidió con la devaluación de 6.5 de la lira turca.

El peso argentino, es la moneda emergente más devaluada en 2018, con 76.4 por ciento, seguida por la lira turca con 69.5 %, el real brasileño con 24.6; el rublo ruso con 16.4 y el rand sudafricano con 10.5.

Sin duda hay inquietud y preocupación por el comportamiento del mercado de divisas, recordemos que este mercado conocido como Forex, y también conocido como divisas, FX o trading de divisas, es un mercado mundial descentralizado de todas las divisas que se operan en todo el mundo. Este mercado es el más grande y más líquido del mundo, con un volumen diario de operaciones que supera los 5 billones de dólares. Los demás mercados bursátiles en el mundo en conjunto no se acercan a esto.

Por lo que es importante considerar la opinión de Rubén Rivera que menciona que desde hace más de dos décadas, varios países emergentes en América Latina, Europa y Asia comenzaron a acumular deuda denomina en dólares. Al día de hoy, con una depreciación de sus monedas que se ha extendido por cinco meses, analistas plantean que podría estarse gestando una bomba de tiempo. El peso argentino, el rand sudafricano, el real brasileño y el rublo ruso, son algunas de las divisas que han sufrido una caída con respecto al dólar este año. Adicionalmente, una combinación de una deuda creciente y tasas de interés al alza les obscurece aún más el panorama.

De acuerdo con datos recopilados en Bloomberg, la deuda de países emergentes las encabeza, en América Latina, Brasil, México y Argentina. En el caso de Europa del Este destacan Polonia, Rusia y Turquía. Mientras tanto, en Asia, los más endeudados son China, India y Corea del Sur.

Para Esteban Polidura, director de inversiones para México de UBS, los riesgos de una deuda dolarizada puede verse afectada por dos frentes.

“Hay un efecto doble, tienes muchas economías que son vulnerables a movimientos adversos del tipo de cambio por lo abiertas que son sus economías.

En el caso de las asiáticas —Taiwán, Corea, Malasia, etcétera— las exportaciones e importaciones respecto a su PIB exceden el 100 por ciento, en el caso de México, es del 74 por ciento, Brasil el 18 por ciento y Argentina 20 por ciento. Para muchas de ellas el intercambio tiene efectos positivos o negativos cuando es tan intenso que son sensibles a los movimientos”. Agregó que el otro frente es el apetito por riesgo, porque si la aversión sube, el hecho de que el dólar sea una divisa refugio afecta, los capitales-flujos se van a refugiar en esa divisa, destacó Polidura.

“México en particularmente es vulnerable por las características de su divisa que es muy líquida y no es una divisa manipulada por su banco central”.

 

La situación de vulnerabilidad de los países emergentes se puso en evidencia a raíz de la crisis turca y los rumores de un posible contagio a naciones en vías de desarrollo.

Hace un par de semanas países como Turquía y Sudáfrica vieron la mayor depreciación de su moneda en su historia. Si a esta situación se añade la falta de políticas monetarias y autonomía de sus bancos centrales, la situación se complica. “El papel que juegan los bancos centrales permite que estos tomen medidas correctivas, sin embargo, cuando no cuentan con facultades no hay forma de hacer frente a una situación de vulnerabilidad como una herramienta”, finalizó Polidura.

Por lo que respecta al peso mexicano en la opinión de Joel Martínez, estas vueltas recurrentes a las crisis de algunos países emergentes con malos fundamentales como Turquía, Argentina y Brasil seguirán metiendo presión acotada a la moneda mexicana. Los mini rallys de alza del precio del dólar vs peso mexicano son temporales porque nuestra moneda es muy líquida: el mejor de los emergentes.

Sin duda los datos que presenta Joel Martínez nos muestran que los fundamentos financieros y económicos de nuestro país están fuertes, no obstante hay que tener cuidado especial en no afectarlos para no entrar en el tobogán de la crisis que nos muestra el mercado de divisas.

 

Gracias