ARMANDO VALERDI

avalerdir@hotmail.com

La semana pasada volvimos a ver como la volatilidad en el tipo de cambio afectaba la cotización del peso con el dólar, y buscamos alguna de las causas que lo estuvieran provocando, y bueno lo más fácil y rápido que pudimos pensar en primera instancia es que alguna fuga de información negativa acerca de la negociación del TLCAN era la causa, o bien que las condiciones de tolerancia de los mercados a las propuestas del Presidente electo se habían modificado, pues por el momento ninguna de esas causas eran las que estaban provocando los efectos. ¿Pero entonces cual era la causa de esa afectación a nuestra moneda?, y lo que pudimos comprobar, es que la que la más aceptaba y compartida por los especialistas eran los efectos de la crisis Siria y la devaluación de su moneda, la Lira.

¿Cómo es posible que un país con el que casi no tenemos conexiones financieras o comerciales pueda afectar la cotización de nuestra moneda con el dólar?

Para esto, veamos algunas datos al respecto, primero hay que considerar que la crisis financiera de Turquía es sólo un síntoma muy grave del contagio que se está esparciendo por las monedas de los mercados emergentes, y que está influenciada por la fortaleza del dólar estadounidense.

Lo que demuestran los datos,  como es el caso del índice de monedas de mercados emergentes de JPMorgan es una caída a niveles tan bajos como los de su inicio en 2010, al perder un 1.6 por ciento al mediodía del pasado  lunes 13 en Nueva York. La rupia de la India, una de las monedas emergentes más fuertes en los últimos años desde su fuerte liquidación durante la “taper tantrum” (la rabieta por la reducción paulatina de liquidez) de 2013, cayó a una cifra mínima histórica frente al dólar. La rupia de Indonesia sufrió la misma suerte. El rand sudafricano, moneda del país que más obviamente depende de los dólares para el financiamiento después de Argentina y Turquía — los dos países que sufrieron grandes devaluaciones monetarias este año — también se encuentra ahora bajo una fuerte presión.

Al respecto Joel Martínez, nos hace ver porque están sucediendo esta clase de afectaciones a nuestra moneda; y  dice que ciertamente el peso mexicano termino golpeado por un factor externo: la devaluación de la lira turca; aunque debemos de considera que este fenómeno solo será temporal.

Y de echo nos previene, que debemos de considerar otro enemigo importante que puede aparecer en cualquier momento, el yuan chino.

Joel Martínez nos recomienda considerar que “Hay diferentes formas en que el tipo de cambio afecta a México, y que no debemos olvidar es que el pecado de nuestra moneda es ser muy liquida y opera las 24 horas en el mercado Forex. También es importante considerar que de acuerdo con el BIS (Banco Internacional de Pagos), el peso mexicano es la décima moneda más liquida del mundo y si quitamos al yuan chino, es la emergente más liquida y opera todo el santo día. En orden de liquidez mayor a menor tenemos: dólar estadounidense, euro, yen japonés, libra esterlina, dólar canadiense, franco suizo, yuan chino, corona sueca y peso mexicano. Además de que los portafolios globales de activos de países emergentes usan el peso mexicano para tomar lo que en el argot financiero se llama stop loss, es decir, los llamados de las áreas de riesgo de los bancos globales para cerrar las pérdidas permitidas. Lo más seguro es que a la hora que opera Turquía, no haya volumen suficiente en la lira para que los portafolios globales bajen sus exposiciones a activos emergentes y lo que encuentran a la mano es el peso mexicano. Por eso el precio del dólar vs. Peso mexicano se presiona mucho durante la madrugada. En el momento que el mercado calibre d manera generalizada que Turquía no es un riesgo sistémico y/o se estabilice la situación en su economía, el peso dejara de ser demandado por los portafolios globales y regresara a la normalidad.

Por otro lado John Authers nos advierte acerca de la percepción que existe de que las monedas de papel puedan sufrir degradación, situación que sigue siendo un eslabón importante en el sistema financiero, y en donde existe un cambio significativo que aún no termina de prender y me refiero al mercado Fintech y las criptomonedas.

John Authers menciona que se refleja en uno de los commodities más relevante, el oro, y que de alguna forma, su precio ha perdido un 12 por ciento, medido en dólares, desde su nivel más alto más reciente hace 12 meses, siguiendo una trayectoria que tiene un notable parecido a la de una moneda de un mercado emergente en ese período. Ha perdido todas sus ganancias desde la elección de Donald Trump en noviembre de 2016. Como nos encontramos en un entorno de “aversión al riesgo”, cuando los inversionistas intentan limitar sus riesgos, normalmente se esperaría que el oro sea exactamente el lugar donde buscarían refugio.

Pero no por el momento, debido en parte, porque la demanda de oro suele venir de los mercados emergentes, ya sea de personas que quieren joyas o de bancos centrales que buscan aumentar sus reservas, por lo que ésta es una señal de que los inversionistas en los mercados emergentes ahora sienten que es necesario comprar dólares en lugar de oro. Y en parte, el oro suele funcionar como un indicador de alarma sobre la Reserva Federal. Si los inversionistas creen que el banco central será demasiado permisivo y dejará que la inflación repunte (como muchos creyeron erróneamente durante los años del mercado alcista del oro inmediatamente después de la crisis), comprarán oro. En la actualidad, el riesgo percibido es que la Reserva Federal adoptará una línea demasiado dura (y por lo tanto fortalecerá el dólar).

Cómo podemos darnos cuenta la volatilidad producida por el cambio seguirá, por lo que es importante mantenernos atentos y dando seguimiento a los diferentes aspectos que puedan afectar nuestras finanzas.

 

Muchas gracias.