ARMANDO VALERDI
avalerdir@hotmail.com

En la columna anterior mencione que independientemente quien sea el ganador de la elección del próximo 1 de julio próximo en nuestro país, el entorno global que le tocara enfrentar no se ve nada fácil.
Veamos porque digo que se ve un entorno complicado, para empezar hay que tomar en cuenta lo que George Soros, fundador y presidente de la fundación pro-europea Open Society Foundations (OSF), menciono hace unos días, acerca de, que la política mundial amenaza con provocar “otra enorme crisis financiera. En un discurso inaugural típicamente cáustico en una reunión organizada por el grupo de estudios Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, el multimillonario financiero dijo que la UE enfrentaba tres grandes problemas: la crisis de refugiados; la desintegración territorial ejemplificada por el Brexit; y la política de austeridad, impulsada por la crisis financiera, la cual ha “obstaculizado el desarrollo económico de Europa”. También dijo que mientras nos encaminamos a otra gran crisis financiera, otra situación que comienza a asomar, es que después de muchos años de políticas de austeridad han llevado a las personas trabajadoras a sentirse “excluidas e ignoradas”, sentimiento que es explotado por los políticos populistas y nacionalistas, y eso sin duda complica más el escenario previsto.
Por lo que pidió un mayor énfasis por parte de las organizaciones de base para que se comprometan más profundamente con los ciudadanos. Agrego, que en cuanto al Brexit, las negociaciones estaban desviando la atención de la UE de la crisis más amplia, enfatizando a que “El Brexit es un proceso muy perjudicial para ambas partes”. Aunque los argumentos a favor de que el Reino Unido permanezca en la UE son fuertes, el bloque “necesita transformarse en una asociación a la que países como Gran Bretaña quieran unirse, con el propósito de fortalecer los argumentos políticos”.
Para lograr esto, la UE debería diferenciar más claramente entre la UE y la eurozona y reconocer que el euro tiene “problemas no resueltos” que “no se les debe permitir que destruyan la UE”. La legislación “obsoleta” según la cual se espera que los nuevos miembros se unan al euro debería ser revocada, dijo, y a los países fuera de la eurozona no se les debe hacer sentir que han sido relegados a posiciones de segunda clase o “inferiores”.
Si bien esta es una visión importante, tomando en cuenta que la percepción de Soros en la mayoría de las ocasiones da como resultado efectos positivos para él, para esto basta analizar su historia y como ha llegado a ser uno de los hombres más ricos del mundo.
Bien, ahora pasemos a ver otra opinión importante que también nos pone en alerta de lo que está aconteciendo en las finanzas y economía global; Urjit Patel, gobernador del banco central de India, ha advertido que desde que la poderosa Reserva Federal de EU (Fed) comenzó a liquidar su abultado balance de cuatro billones de dólares el año pasado, algunos inversionistas se prepararon para un choque, situación que no sucedió de inmediato, o al menos no de una manera en que los programas de noticias en televisión por cable estadounidenses (o un presidente) pudieran notarlo. Por el contrario, los mercados estadounidenses parecían tan inmunes a la liquidación que numerosos inversionistas casi han olvidado que está sucediendo. El enfoque principal y obsesivo para debatir en torno a la Fed en este momento es, más bien, si aumentará las tasas de política monetaria tres o cuatro veces este año, si Patel está en lo cierto, esta obsesión con las tasas de interés estadounidenses se está enfocando en lo equivocado.
Patel, en una publicación para el Financial Times a mediados de mayo pasado, menciono que la liquidación del balance de la Fed está silenciosamente contribuyendo a la actual agitación en los mercados emergentes, y advirtió que la situación pronto pudiera empeorar.
Algunos especialistas consideran que si Urjit Patel está en lo cierto, esta obsesión con las tasas de interés estadounidenses se está enfocando en lo equivocado.
Parece que la preocupación de Patel no es que la Fed se equivocó al embarcarse en la liquidación, más bien parece preocuparse más en que los subsecuentes recortes de impuestos del presidente Donald Trump hayan provocado que el déficit de EU haya aumentado inesperadamente, generando una emisión de deuda estadounidense mucho mayor a la proyectada. De hecho, alrededor de 2.34 billones en bonos del Tesoro se venderán durante los próximos dos años.
Gillian Tett, opina que los inversionistas globales necesitarán dólares para comprar esos bonos. Sin embargo, el problema es que la liquidación de la Fed está sacando dólares del sistema, actualmente a un ritmo de 20 mil millones al mes, los cuales están pautados a subir a 50 mil millones el próximo año (o un billón acumulado de liquidez para diciembre de 2019.) Eso crea una restricción de liquidez en dólares, que es lo que realmente teme Patel, porque significa que “una crisis en el resto de los mercados de bonos en dólares es inevitable”, con una creciente “posibilidad de una ‘interrupción repentina’ de la recuperación económica mundial”. Es por esto que él quiere que la Fed cambie de dirección, desacelerando esa liquidación.
Hasta ahora no se ve respuesta en de la Fe, por lo que los inversionistas deben tomar en cuenta, que no es común que un gobernador de un Banco Central lance este tipo de advertencias y en forma tan clara de los riesgos de un inminente choque financiero. Tampoco suelen opinar tan fuertemente acerca de controvertidas cuestiones fiscales, mucho menos en otro país.
Cómo podemos ver, de acuerdo a estas importantes opiniones, los riesgos de volver a caer en una crisis global están presentes, por lo que si además sumamos lo que últimamente hemos observado en las relaciones comerciales entre países, las condiciones son aún más complicadas, así que a estar atentos.

Gracias