Al leer noticias, o bien opiniones o análisis, acerca del acontecer económico, sea global, o por país, lo que sigue destacando, es que el rumbo que la economía mundial traía antes de la crisis del 2008, no lo ha vuelto a encontrar, lo que me vuelve a traer a la mente el proverbio chino que Lester Thurow utilizo para ejemplificar lo que para él era en ese momento (1996) era, El Futuro del Capitalismo.
Recordando lo que el proverbio dice, “Somos como un gran pez que ha sido sacado del agua y se sacude desesperadamente para encontrar su camino de retorno. En semejante situación, el pez nunca se plantea adónde lo llevara el próximo aleteo. Sólo siente que su situación presente es intolerable y que debe intentar algo más”.
Un conjunto de hechos y opiniones recientes llevan a confirmar lo dicho por Thurow hace 18 años, entre algunas de ellas esta lo escrito recientemente por el reconocido especialista Jorge Suarez Vélez, en su columna del pasado jueves 19, y que inicia con un título muy sugerente, Se descompone la economía mundial.
Suarez Vélez, menciona la reciente estimación del Fondo Monetario Internacional acerca de la reducción del pronóstico de crecimiento de la economía de Estados Unidos para este año, de un 2.8% a 2%, y en donde coincide con varios analistas al respecto del principal efecto que ha producido tal disminución de la expectativa de crecimiento económico de la aun mayor economía del mundo, es el efecto climático.
No obstante Suarez Vélez también toca el tema de la contracción del comercio mundial, y en donde el otro gigante, China, también se encuentra en problemas, entre los que destaca lo que muchos especialistas han denominado la nueva burbuja inmobiliaria, además de sus bancos y su sistema bancario paralelo desregulado.
Por otro lado, otro destacado especialista, Kenneth Rogoff, también hace unos días mencionaba entre otras cosas, Hace ya tiempo que hay preocupación de que los bancos centrales se hayan quedado sin balas.
Rogoff deja ver la preocupación de que los bancos centrales con las recetas tradicionales no han encontrado la medicina adecuada para un enfermo que en realidad no está enfermo, sino cambiando, y eso es lo que parece que aún no se entiende, y sobre todo no se sabe cómo darle el tratamiento adecuado.
Rogoff dice En vista de la confusión sobre la actividad económica real provocada por la crisis financiera, resulta difícil ofrecer una evaluación definitiva de hasta qué punto han funcionado bien o mal las medidas aplicadas, pero está claro que debe haber una forma mejor de hacer las cosas.
Hay un punto clave, que tanto Rogoff, como Suarez Vélez tocan, sin aparente conexión, Suarez Vélez dice, es posible que por años sigamos en un entorno de tasas de interés muy bajas. Hay poca demanda internacional por crédito pues hay capacidad instalada de sobra y los compradores del mundo están muy golpeados. Con bajo crecimiento global, los bancos centrales del mundo seguirán imprimiendo dinero. Al hacerlo, en cierta forma los ahorradores son quienes pierden, pues su ahorro se deteriora.
Rogoff por su parte comenta, Ya no hay razón alguna para dejar que el limite cero de los tipos de interés nominales siga obstaculizando la política monetaria. Una solución sencilla y elegante es la de adoptar gradualmente una moneda electrónica. Con una moneda electrónica los bancos centrales podrían seguir estabilizando la inflación exactamente como ahora.
Richard Duncan en su libro La Nueva Depresión, dice que debido a los cambios efectuados allá por 1968, en donde la naturaleza del dinero cambio, debido a que el oro dejo de respaldar al dólar, dio como resultado una proliferación de crédito que no solo transformo las dimensiones y la estructura de la economía de Estados Unidos sino que también trajo consigo una transformación del propio sistema económico.
En la opinión de los tres especialistas, aun cuando lo dicen en diferente forma, al final el punto central es el bajo crecimiento y el sistema financiero, que parece muy enfermo, sin embargo seguimos viendo que no es tal enfermedad, sino un cambio radical.
Como podemos ver la economía mundial, como el pez se sacude desesperadamente para encontrar su camino de retorno, y también en semejante situación, el pez nunca se plantea adónde lo llevara el próximo aleteo, al igual que le sucede a la economía, que solo siente que su situación presente es intolerable y que debe intentar algo más, no obstante en este momento ese algo más parece confuso, además de considerar lo que dice Alvin Toffler al respecto del cambio que vivimos, El amanecer de esta nueva civilización es el hecho más explosivo de nuestra vida.
Gracias