Por Patricia Moreno Sánchez
Ayer jueves 12 de febrero se realizó la tradicional Peregrinación de la Arquidiócesis Poblana, a la Villa de Guadalupe a la cual llegaron alrededor de 50 mil fieles católicos poblanos de distintos puntos del estado.
Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, al celebrar la misa en la  Basílica Catedral,  ante más de 7 mil poblanos, pidió en su homilía por la paz en México, al mismo tiempo  reconoció que nuestra patria vive un clima de  egoísmo, injusticia, iniquidad, indiferencia, corrupción violencia y muerte, lo cual se debe a que el ser humano se ha retirado de la palabra  de Dios Nuestro Señor.   
Por ello pidió a los fieles  acercarse a la iglesia católica y al mismo tiempo ayudar a los más necesitados como migrantes, enfermos,  a los que sufren para y llevarlos por el camino de Dios para que de esa forma se pueda enfrentar todos los obstáculos que se presentan.
El Líder de la Grey Católica pidió orar por la paz de nuestro país para que regrese la tranquilidad y no se repitan graves acontecimientos envueltos por la violencia.
Comentar que Monseñor Sánchez Espinosa estuvo acompañado de los Obispos Auxiliares, Monseñor Felipe Pozos Lorenzini, de Monseñor Tomas López Durán,  y del Obispo Emérito de Colima,  Gilberto Balbuena.
 PEREGRINOS
Miles de peregrinos llegaron hasta la ciudad de México, para venerar a la Morenita del Tepeyac, unos en camiones y en relevos, otros en bicicletas, otros a caballo y algunos a pie.
Algunos salieron de sus comunidades poblanas desde hace tres días y se encaminaron a la Basílica de Guadalupe, no importando, el frio, la lluvia, al medio día el intenso calor, ni la  inseguridad, con tal de llegar a los pies de la Virgen de Guadalupe para estar con ella por lo menos durante la celebración eucarística y al pasar bajo su imagen plasmada en el “Ayates de Juan Diego” que se ubica en el altar mayor del templo Mariano.
“Venimos un pocos cansados, pero no importa le traemos sus flores a la virgencita, y estoy esperando en la fila para pasar a sus pies, en otras ocasiones no se ha podido, pero ahora me voy a esperar porque tal vez el otro año ya no puedo venir a ver a mi Madre de Dios” afirmó una señora.