http://www.laopinionpuebla.com/wp-admin/post-new.php#• Cada año se presentan 400 casos en todo el mundo, se anuncia Seminario

Por Diego Armando Cuautle

Su nombre científico es Naegleria fowleri y comúnmente es conocido como “ameba come cerebros” o la “ameba asesina”. Es una ameba que nace y habita en lugares con aguas dulces, templadas y estancadas, como lagos, lagunas, estanques, piscinas, aguas termales y canales de riego que pueden estar contaminados y puede ingresar al cuerpo humano a través de la nariz para dirigirse al cerebro y provocar una inflamación muy intensa.
Se sabe que a nivel mundial se presentan 400 casos por año y entre los síntomas que se llegan a presentar en la persona que adquiere dicho parasito la rigidez en el cuello, confusión, pérdida de equilibrio, alucinaciones, convulsiones y en algunos casos, cuando la enfermedad evoluciona rápidamente puede provocar la muerte.
Sobre esto, Mineko Shibayama, investigadora del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) explicó que el periodo de incubación es de 5 a 10 días.
“Si la persona llega con estos síntomas los médicos tendrían que diagnosticarla de inmediato, pero muchas veces se confunde con una meningitis común, y cuando la detectan es demasiado tarde pues ya llegó la amiba al cerebro y es muy probable que generara la muerte”.
Para evitar se adquiera este parasito, recomendó, se debe tener cuidado con la calidad del agua, “ya que en muchas ocasiones pueden estar mal cloradas o contaminadas y provocar afectaciones a la salud.
Indicó que los más susceptibles a contraer esta amiba, son los niños porque pasan más tiempo en las albercas, pero cualquier persona podría contagiarse con la amiba sobre todo si tiene contacto con el agua infectada mientras tiene alguna enfermedad viral”.
En entrevista, la también académica, comentó que las autoridades de salud en México no cuentan con los datos necesarios para poder cuantificar los casos
Recordando además que la primera afectación por Naegleria fowleri en México se reportó a finales de la década de 1970. En Puebla en los 90 se presentaron dos casos de menores piqué perecieron luego de haber entrado a una alberca contaminada.
“La meningoencefalítis amibiana primaria se encuentra sub-diagnosticada, y los datos epidemiológicos no son del todo conocidos, por lo que en la actualidad aún existe mucho desconocimiento sobre esta enfermedad”, comentó.
Mineko Shibayama dijo que el tratamiento es un antifúngico llamado Amfotericina B, éste no es específico para la ameba “por lo que se requiere desarrollar un fármaco que afecte directamente a ese patógeno.
“Los investigadores encontraron una proteasa que ayuda a que la ameba pueda degradar el moco de la cavidad nasal, el cual es una barrera natural para atrapar microbios y evita que éstos lleguen al sistema nervioso central”, explicó.
La investigadora anunció la realización del Seminario :“Los parásitos de México: actualidades”, curso que tendrá lugar el 23 de abril, en la Unidad de Seminarios de Ciudad Universitaria