• Con objetivos e ideas transformadoras radicales que terminen con la inercia educativa, administrativa y sindical

Por Diego Armando Cuautle

En nuestro país se continúan construyendo escuelas, pero no nos hemos preocupado por la calidad educativa y la equidad social, porque la ignorancia y la pobreza se autoalimentan permanentemente, por lo que es necesario una verdadera revolución educativa, consideró Andrés Ramos Ramírez, profesor del Departamento de Actuaría, Física y Matemáticas de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
En entrevista, señaló que para una verdadera revolución educativa es necesario presentar objetivos con metodología científica a la formación, teniendo un marco ético de comportamiento y paralelamente.
A su vez, dijo, permitirá lograr la capacitación de los profesores después de un examen de diagnóstico que nos indique cuales son nuestras limitaciones pedagógicas, académicas y tecnológicas.
“Por ello el término reforma educativa considero que no es el adecuado, porque reformismo es cambiar algo y lo que necesitamos hoy es una revolución educativa que sacuda todo, con objetivos e ideas transformadoras radicales que terminen con la inercia educativa, administrativa y sindical”, comentó.
En este sentido, dijo hemos esbozado algunos de los factores que nos llevan a la necesidad urgente de una revolución educativa que proporcione un conjunto de competencias en nuestros estudiantes generadas por educadores capacitados.
“Con ésta revolución alcanzaríamos cualidades como: respeto, responsabilidad, honestidad, generosidad, puntualidad, bienestar, ingenio, creatividad, autoestima, enfrentar retos, eliminar la desidia, conservar el medio ambiente y trabajo en equipo que resultan fundamentales para transformar a nuestro país.
Finalmente comentó que el gobierno tiene en la ley secundaria la última oportunidad, “la pregunta que nos hacemos quienes tenemos alguna responsabilidad en el ambiente educativo ¿esto es lo que nuestro país necesita?”