El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, condenó enérgicamente el nuevo lanzamiento de un cohete con tecnología de misil balístico, efectuado ayer por la República Popular Democrática de Corea. Esa conducta de Corea del Norte pone en peligro la paz y seguridad internacional en esa zona del mundo.

De igual forma expresó su mayor solidaridad con el gobierno y el pueblo de Japón ante esta agresión que impactó sus aguas. Japón es un aliado fundamental de México y, actualmente, nuestro tercer socio comercial a nivel mundial.

Asimismo, el gobierno de México comparte la grave preocupación de la comunidad internacional respecto al lanzamiento en cuestión, el doceavo en lo que va de 2017, debido a que no contribuye a aliviar las tensiones imperantes en la región, al tiempo que significa una flagrante violación al Derecho Internacional y a múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.

México reitera la obligación de la República Popular Democrática de Corea, como Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas, de respetar y cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptadas bajo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, las cuales exigen suspender todas las actividades de su programa nuclear, incluidos “los lanzamientos con tecnología de misiles balísticos y cualquier otro acto de provocación”.

Por lo anterior, México permanece atento al seguimiento que el Consejo de Seguridad estime conferirle al asunto.

Por otro lado, se informa que el Embajador de la República Popular Democrática de Corea fue convocado el día de ayer a la Secretaría de Relaciones Exteriores, a quien se le expresó el absoluto rechazo de México al programa nuclear de ese país, incluido el continuo lanzamiento de misiles, en flagrante contravención a las disposiciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.

Asimismo, se le indicó la tradicional e invariable posición de México en favor del desarme y la no proliferación de armas nucleares y que, en ese contexto, la reiterada conducción de ensayos nucleares y de misiles balísticos por parte de ese país ponen en riesgo la continuidad del diálogo y la cooperación que existe entre ambos países.

Finalmente, se le solicitó transmitir el enérgico llamado de México para que la República Popular Democrática de Corea cese de inmediato su programa nuclear y exprese su disposición para reanudar las conversaciones para alcanzar la paz y la estabilidad en la Península coreana y en esa región.