• Lo hallaron sentado en una silla afuera del bar TKChe en Esperanza; lo mataron de dos balazos.

Odilón Larios Nava.- Macabro crimen se registró en el municipio de Esperanza, Puebla. Un hombre fue ultimado de dos impactos de bala. El cadáver fue aseado y después movido hasta el exterior del bar TKChe, donde lo dejaron sentado en una silla, para hacer creer a las autoridades que había muerto por posible congestión etílica.
La madrugada de este lunes algunas personas se percataron que afuera del mencionado bar, había un hombre sentado en una silla, al parecer del propio establecimiento, lo cual les pareció muy raro porque es inusual que haya alguien sentado al exterior.
Como vieron que no se movía, creyeron que podría tratarse de un ebrio muerto, por lo que llamaron al 066. Al llegar los paramédicos confirmaron que no presentaba signos vitales y a simple vista no tenía huellas de violencia.
Policías municipales resguardaron el lugar en donde se encontraba el cadáver, hasta la llegada del Ministerio Público de Ciudad Serdán. Las autoridades ministeriales, al realizar las diligencias del levantamiento del cadáver observaban que algo en el cuadro que dibujaba la escena no encajaba.
Por ello llamaron a un perito particular que los auxilia en algunas diligencias. Al llegar éste encontró raro que la silla del bar, en la cual yacía el muerto, estuviera afuera. Después se percató de un casquillo percutido. Esto hizo que le levantaran la ropa al cadáver y allí quedó evidenciada una herida a la altura de las costillas del lado izquierdo.
Esta herida por demás les llamó la atención, pues taba limpia, en el lugar donde se encontró el cadáver no había manchas hemáticas. Eso les hizo pensar que el hombre fue asesinado en otro lugar, probablemente dentro del bar TKChe, después fue limpiado y dejado en el lugar donde lo hallaron las autoridades.
El hombre en cuestión de aproximadamente 25 años de edad, era conocido en la comunidad como La Pequeña. Era huérfano desde niño, pero un buen hombre lo crío como su hijo, incluso le dio una casa. Pero La Pequeña se fue a Estados Unidos y al volver, regresó lleno de vicios, era alcohólico y adicto a las drogas, ya era conocido como uno de los borrachitos de la región.
Se presume que pudo haber tenido una riña con alguien dentro del bar, donde habría sido privado de la vida, después lo limpiaron y lo dejaron en las condiciones antes descritas. Hasta el momento las autoridades no cuentan con declaraciones de testigos oculares.
Las investigaciones del caso corren a cargo del Agente del Ministerio Público de Ciudad Serdán, quien recabó los indicios en el lugar del hallazgo. Se espera poder tener una línea clara de investigación para dar con los responsables del asesinato.