• El comando armado que lo privó de la vida, presumiblemente pretendía robar en la casa, pero el robo fue frustrado por el propietario, aunque perdió la vida.

Odilón Larios Nava.- Un prestamista de 65 años de edad, fue ultimado a balazos dentro de su casa en Cuautlancingo. Se presume que un comando armado ingresó por la madrugada al domicilio, con la intención de robar, pero el sexagenario se percató y gritó pidiendo auxilio, sus familiares de la casa de al lado salieron y pidieron ayuda sonando los silbatos. Eso ahuyentó a los delincuentes, pero el propietario del lugar intentó alcanzarlos y le dispararon acabando así con su vida.
El domicilio donde ocurrió este asesinato está ubicado en la calle Zaragoza número 7 – a un costado de las vías del tren – casi esquina con la calle Manantiales, en Cuautlancingo, alrededor de las 04:00 horas, de este miércoles.
El ahora occiso, según sus familiares respondía al nombre de Mauro Chichil Ortega, de 65 años de edad, quien era pensionado y se dedicaba a prestar dinero. A un lado de su casa, se encuentra la de sus familiares, que fueron los que llamaron a las autoridades.
Los reportes de los testigos dieron a conocer a las autoridades que alrededor de las 04:00 horas, entre cuatro o cinco sujetos armados habrían ingresado a la casa de Mauro. El sexagenario se habría percatado de la presencia de los maleantes y gritó pidiendo ayuda. Su familia del otro lado de la barda escuchó y comenzó a dar la alerta tocando los silbatos.
Siguiendo con esa versión de los hechos, los maleantes fueron ahuyentados, pero cuando se marchaban, Mauro intentó alcanzarlos presumiblemente para evitar que huyeran y le propinaron diversos balazos, los cuales acabaron con su vida de inmediato. Dentro de la casa, se embalaron diversos casquillos de al menos dos calibres diferentes.
Fue así como los ladrones pudieron escapar. Cuando los servicios de emergencias llegaron al domicilio no había nada que hacer, el hombre de 65 años había muerto. Fueron sus familiares los que reconocieron el cadáver.
Policías municipales de Cuautlancingo acordonaron el área, mientras que la policía ministerial de la comandancia de San Pedro Cholula, arribó para realizar las diligencias del levantamiento del cadáver con el apoyo de Peritos y el personal de la Participación Social de la Fiscalía General del Estado.
Fuentes policiales confirmaron que los delincuentes no lograron sustraer los objetos de valor de la casa. Sin embargo las investigaciones se complican pues en el domicilio y las inmediaciones no hay cámaras de seguridad que pudieran haber captado a los maleantes, mientras que los testigos no pudieron aportar características concretas de los delincuentes.