+ El Rector de la BUAP inauguró la Cátedra Corte Interamericana de Derechos Humanos-BUAP

Los derechos humanos son el pilar de la convivencia pacífica y no puede haber desarrollo sin éstos, aseguró el Rector Alfonso Esparza Ortiz al inaugurar la Cátedra Corte Interamericana de Derechos Humanos-BUAP, realizada entre la Institución -a través del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE)- y este órgano judicial de la Organización de los Estados Americanos.
El Rector de la BUAP afirmó que para lograr el reconocimiento de los derechos humanos se necesitan herramientas jurídicas y autoridades competentes y eficientes que los apliquen; de ahí la relevancia de formar nuevas generaciones que valoren los derechos propios y los de los demás. En este esfuerzo, dijo, la Institución reitera su compromiso de generar conocimiento y formar capital humano que contribuya a alcanzar tales propósitos.
“La realización de esta cátedra apunta hacia esos objetivos. Estamos convencidos de que toda actividad que abone al respeto de los derechos humanos, contribuye también al progreso de la población, pues no hay nada que defina mejor a una sociedad moderna, que el reconocimiento de las prerrogativas de los individuos, el cumplimiento de la ley y el acatamiento del Estado de Derecho”, precisó.
Al tomar la palabra, el magistrado Salvador Mondragón Reyes, director General del Instituto de la Judicatura Federal, enfatizó que la realización de esta actividad además de fortalecer el Estado de Derecho, permitirá construir una cultura de protección de los derechos humanos y trasladarla a todos los ámbitos.
Juan Antonio López Jiménez, director general adjunto para la implementación de la Reforma Constitucional de Derechos Humanos, de la Secretaría de Gobernación federal, indicó que la impartición de esta cátedra es un esfuerzo para revisar y visibilizar el marco jurídico del país en los últimos cinco años, con la finalidad de hacerlo comprensible a la ciudadanía. “No sólo es importante que la ciudadanía conozca sus derechos, sino también los exija”.
José Antonio Meyer Rodríguez, director ICGDE, señaló que esta cátedra es resultado de cuatro años de trabajo conjunto entre cuatro instituciones, cuya finalidad es enmarcar la importancia del respeto y garantía de los derechos humanos. Por lo tanto, el objetivo de la misma es crear espacios de diálogo acerca del tema, a través de foros y seminarios de investigación. De esta manera, la cátedra tendrá una periodicidad de dos veces al año y las conferencias serán impartidas por destacados especialistas.

En la conferencia inaugural “Control de convencionalidad”, Eduardo Ferrer Mac-Gregor, miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José, Costa Rica, destacó que este concepto es un instrumento fundamental para entender los derechos humanos, puesto que coadyuva a la efectividad de los mismos.
En la primera parte de su exposición, dio a conocer los antecedentes del control de convencionalidad, concepto que nació hace una década para limitar la concentración, pero el cual se remonta al Derecho Romano, a 1803 con la vigencia de la Constitución de los Estados Unidos y a 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
A partir de entonces, con esta reforma constitucional en 2011, aproximadamente 150 sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos aplican este instrumento que apunta hacia una mejor protección y garantía de los derechos humanos, con apego a las constituciones nacionales y la Convención Americana de Derechos Humanos.