* Destacó que una población informada y organizada es menos vulnerable ante estos fenómenos naturales

El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó que en materia de protección civil “el Estado mexicano está continuamente a prueba, y la tarea nunca está concluida pues siempre habrá un próximo huracán, un volcán con repunte de actividad, o un terremoto latente”.

Por ello, dijo, “en coordinación con los gobiernos estatales y municipales seguiremos impulsando medidas oportunas de prevención que ayuden a salvaguardar la integridad de las familias y su patrimonio”.

“El mensaje es claro: no tenemos que vivir cautivos ante el embate de la naturaleza, pero tampoco podemos dejar de ser cautos”, subrayó.
En el evento de inicio de la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2017, en el que se dio a conocer que el pronóstico meteorológico para este año indica que podrían formarse 27 ciclones tropicales, de los cuales ocho llegarían a ser categoría 3 o mayores, el Primer Mandatario destacó que se han emprendido acciones concretas para disminuir los tiempos de respuesta ante afectaciones a instalaciones estratégicas y servicios básicos en las comunidades.
Por ejemplo, dijo, “a través del Plan MX por primera vez se coordina por un canal único la respuesta de todas las dependencias federales ante desastres. También hemos actualizado y ampliado el Atlas Nacional de Riesgos, y contamos ya con un sólido Sistema Nacional de Alertas”.
Además, continuó, “reforzamos la Red Sísmica Mexicana para medir, generar conocimiento y fortalecer los reglamentos de construcción y sistemas de alerta temprana. Por su parte, el Plan DN3-E que en 2016, dicho sea de paso, cumplió 50 años de labor, y el Plan Marina, coordinan las actividades de auxilio por parte de nuestras Fuerzas Armadas a la población afectada por desastres”.

El Titular del Ejecutivo Federal señaló que con todo ello, hacia adelante debemos “construir una sociedad más resiliente ante los desastres naturales”. Explicó que ello significa “tener mayor capacidad de aguante, de resistir, de sobreponerse; de tener infraestructura construida capaz de aguantar más los embates cada vez mayores de la fuerza de la naturaleza”, así como aumentar nuestra capacidad de respuesta ante una situación de desastre.

“No podemos evitar la presencia de fenómenos naturales, pero lo que sí podemos hacer es minimizar los daños al patrimonio de las familias y a la infraestructura económica y social del país”, resaltó.