* No es momento de achicarse ante el triunfo de Donald Trump, sino de contribuir a la construcción de una ruta para enfrentarlo, sostuvo.

En el marco del debate sobre el resultado de la elección presidencial en Estados Unidos, el coordinador de los senadores del PRD afirmó que tras conocerse que Donald Trump será el próximo presidente de esa nación, lo importante para México será una redefinición pronta de la política exterior con ese país y con el resto del mundo.

“Queremos un Gobierno que le plante cara al nuevo mandatario estadunidense, no que quiera ser su amigo”, dijo.

Lamentó que el tema sea tratado con poca formalidad en el Senado de la República en lugar de asumir su papel como de control del Poder Ejecutivo en materia de política exterior.

“Hoy debemos de caminar hacia tener una posición muy sobria, asumir posiciones muy serias en lo que debe ser, primero un documento, y después una estrategia a desarrollar por el Senado de la República”, dijo.

Barbosa Huerta señaló que la nueva política exterior debe tener entre sus ejes la defensa de nuestro país y de nuestra gente.

“Con firmeza, debemos decirle a un Trump presidente lo que no le pudimos manifestar a un Trump candidato (…) que no le permitiremos que ofenda ni a nuestro país, ni a nuestra gente; que estamos en contra de la construcción de cualquier muro o valla fronteriza; que condenamos cualquier deportación masiva de mexicanos; y que no permitiremos la incautación de remesas”, agregó.

Además, dijo, el Gobierno mexicano debe generar una estrategia y un plan de acción inmediatos para atender los efectos del triunfo de Trump en la franja fronteriza y para enfrentar los efectos económicos, como la depreciación del peso frente al dólar, el retiro de inversiones y la volatilidad bursátil.

“El triunfo de Trump es una amenaza global, por eso México debe buscar diversificar sus relaciones con otras naciones y zonas afectadas por el resultado de las elecciones en Estados Unidos”, añadió.

Miguel Barbosa aseveró que ante las pretensiones bélicas de la nueva administración estadunidense, será necesario redefinir el papel de México en la promoción de la solución pacífica de los conflictos.

“Los estadunidenses votaron; respetamos su decisión, al final del día tienen en Donald Trump al presidente que merecen, ellos tienen al presidente que se mercen; sin embargo”, comentó.

Sin embargo, subrayó, México y el resto del mundo no tienen por qué resignarse a padecer a un personaje como Trump. “Tal parece que esta noche larga y llena de dudas, sea el preámbulo de un cambio sustancial en la política mundial”.

Asimismo, advirtió que en estos momentos el Presidente Enrique Peña Nieto y la inmensa mayoría de la sociedad mexicana se encuentran separados diametralmente respecto a la valoración del triunfo de Donald Trump.

“En la sociedad prevalece el agravio y la incertidumbre; en el Presidente, no sabemos por qué prevalece el optimismo”, concluyó.