• El delincuente fue detenido por la población durante un asalto a casa habitación, donde lesionó a uno de los moradores de la casa.
• Cerca de 70 pobladores de la colonia Tres Cruces lo golpearon salvajemente; el hombre murió horas después en el hospital.

Odilón Larios Nava.- Un presunto ladrón perdió la vida linchado por pobladores de la colonia Tres Cruces en Acatlán de Osorio, fue capturado después de que ingresara a robar a un domicilio donde baleó a uno de los propietarios. Una turba se reunió y lo retuvo por más de tres horas hasta que las autoridades lograron rescatarlo pero ya era muy tarde, los golpes recibidos lo llevaron a la muerte horas después en el Hospital General de Acatlán.
Lo antes descrito comenzó a gestarse momentos antes de las once de la noche del pasado martes en la calle principal de la Segunda Sección, de la colonia Tres Cruces, muy cerca del río san Cristóbal, allá en la mixteca poblana.
Los reportes de las autoridades policiales señalaron que el presunto ladrón de nombre Víctor Alvarado Martínez, de 37 años de edad, ingresó a robar a un domicilio, lo hizo con apoyo de dos cómplices. Las cosas se les complicaron a los maleantes y no dudaron en disparar contra uno de los moradores de la casa, se trata de Santiago León González, de 27 años de edad, quien recibió un balazo en el abdomen, presuntamente inferido por Víctor.
Los delincuentes emprendieron la huida pero Víctor Alvarado fue detenido por los pobladores, le aseguraron una pistola 38 Súper, marca Colt. Una turba conformada por casi una centena de personas comenzó a vapulear al presunto delincuente, el calvario del maleante se prolongó hasta después de las 02:30 horas del miércoles.
La policía municipal de Acatlán de Osorio llegó para intentar resguardar al presunto ladrón ya que su vida corría peligro pues la gente clamaba por matarlo. Los municipales pidieron refuerzos con la policía estatal y ministerial, quienes llegaron hasta el sitio. Luego de casi tres horas de dialogar con la gente, las autoridades lograron que les entregaran al detenido, quien por las lesiones que presentaba tuvo que ser trasladado al Hospital General de Acatlán de Osorio, mismo nosocomio al que fue ingresado el hombre que hirió.
En dicho nosocomio Víctor Alvarado, el presunto ladrón vapuleado por casi un centenar de personas, perdió la vida víctima de los golpes que recibió, por lo que el Agente del Ministerio Público de Acatlán tuvo que acudir para realizar las diligencias del levantamiento del cadáver.

DIEZ LINCHAMIENTOS MORTALES EN LO QUE VA DEL SEXENIO

Las autoridades poblanas han sido rebasadas por la delincuencia en los distintos puntos del estado, por lo que los pobladores han optado por hacer justicia por su propia mano, pasando así de ser víctimas a victimarios.
Cabe señalar que en el estado ha habido en la actual administración diez linchamientos mortales, como es el caso de los dos secuestradores a los que la población de san José El Aguacate en la región de Izúcar de Matamoros les aplicó la ley fuga y los ejecutó de esa manera, en este caso ante la presencia de Juan Luis Galán Ruiz, quien en ese entonces era director de la Policía Ministerial, cuyo actual nombramiento es el de director General de la Agencia Estatal de Investigación. Un día después de aquella ocasión, en la región de Tehuitzingo fue ultimado otro presunto delincuente, a quien acusaron de pertenecer a la misma banda de secuestradores.
En Cohuecan, en los límites de Puebla con Morelos, han sido ejecutados tres presuntos delincuentes, un ladrón de vehículos con mercancía y dos secuestradores, quienes han sido vapuleados y ahorcados.
En el fraccionamiento La Calera, en Tehuacán un presunto ladrón fue golpeado por una multitud y también perdió la vida.
Y por supuesto el infame caso ocurrido en Ajalpan, en donde dos hermanos “encuestadores” fueron confundidos con secuestradores y la turba los mató a golpes y después incendiaron sus cuerpos.
De tal manera que con el caso de la madrugada de este miércoles en Acatlán de Osorio ya suman diez los linchados – mortales – en la entidad poblada, sin contar las decenas de casos que han quedado en intentos de linchamiento.