• Los antecedentes de investigación y datos presentados por el Ministerio Público estaban plagados de inconsistencias.
• Por ello el Juez de Control determinó dictar auto de “no vinculación a proceso” a todos los policías inculpados.

Odilón Larios Nava.- El Juez de Control, Lucio León Mata, este viernes dictó “auto de no vinculación a proceso” a los ocho policías detenidos la madrugada del 1 de septiembre, por lo que quedaron en libertad bajo las reservas de ley.
Esa determinación la tomó por falta de pruebas fehacientes en contra de los policías . Los elementos “probatorios”, que aportó la Fiscalía General del Estado (FGE), fueron insostenibles, por lo que no se les pudo conferir el carácter de verdad.
Este jueves alrededor de las 10:28 horas, dio inicio la continuación de la audiencia inicial, en su etapa de vinculación – o no vinculación – a proceso. En ella la Ministerio Público María del Pilar Macedo Rodríguez, exigía al Juez de Control la vinculación a proceso de los policías: Miguel Feliciano G., de 29 años de edad; Alberto G., de 24 años; Miguel Ángel E., de 30 años; Juan R., de 36 años; Josué V., de 34 años; Juan Antonio H., de 46 años; Fernando Iván F., de 27 años; y Sergio Z., de 33 años de edad.
Los delitos que les imputaba son: privación ilegal de la libertad, portación de arma de fuego, usurpación de funciones, robo agravado y lesiones dolosas, supuestamente cometidos en contra de cuatro policías estatales.
La Ministerio Público mostró como única prueba, o por lo menos en la que basaba las acusaciones en contra de los siete policías de Amozoc y uno de Chachapa, las entrevistas que los policías estatales hicieron a sus propios compañeros supuestamente agraviados, las cuales estaban plagadas de irregularidades.
Los abogados defensores de los policías de Amozoc demostraron que los estatales, como parte acusadora, fueron instruidos y aleccionados sobre qué declarar. Pero cayeron en el error de copiar sus entrevistas, lo que ocasionó que dichos documentos carecieran de veracidad, dichas entrevistas fueron reproducidas casi en su totalidad, sólo cambiaron los datos personales, pero copiaron lo demás incluso con puntos y comas y hasta errores ortográficos, como la palabra “bestia” en lugar de “vestía”.

LAS ACUSACIONES

Cuatro policías del Estado acusaron que en los primeros minutos del pasado 1 de septiembre al estar haciendo investigaciones por robo de hidrocarburo, como parte del grupo de inteligencia, en campos de cultivo de la colonia Signoret, en Chachapa, en el municipio de Amozoc, llegaron tres patrullas de la policía municipal de Amozoc, así como dos motocicletas también de la policía municipal.
Señalaron que junto con ellos iban siete sujetos vestidos de civil, además de un vehículo color verde del cual no aportaron más datos. Aseguran que los policías de Amozoc los agredieron a golpes, los amagaron con armas de fuego, les robaron pertenencias, y después los dejaron amarrados, y que uno de ellos fue golpeado en la cabeza.
Cuando se desataron salieron a pedir apoyo y algunos de sus compañeros de corporación ya se acercaban, les indicaron lo ocurrido, hicieron un recorrido de búsqueda y al dar con los policías de Amozoc, procedieron a detenerlos.

LAS INCONSISTENCIAS DE LA SSP Y LA FGE

En las declaraciones de uno de los policías supuestamente agraviado, éste incurrió en contradicciones, dijo estar en dos lugares distintos en un mismo momento. Además la Fiscalía General del Estado (FGE) no pudo precisar en ningún momento el sitio exacto donde supuestamente ocurrió la agresión a los policías estatales, al respecto sólo presentó un croquis muy vago.
Otra de las contradicciones garrafales de la Fiscalía, es que presentó en la carpeta de investigación un supuesto inventario en donde decía que dentro de una de las patrullas se encontraron los supuestos objetos robados a los agraviados. Pero el inventario de la empresa de grúas que hizo el traslado de las unidades oficiales indicaba que los vehículos se hallaban vacíos, es decir sin referencia a ningún objeto robado.
Uno de los abogados evidenció que el primer respondiente cometió violaciones al Protocolo Nacional del Primer Respondiente, por lo que todo lo que se había hecho después carecía de certeza jurídica.
Todas estas pifias, y otras más, contenidas dentro de la carpeta de investigación de la FGE, fueron exhibidas por los abogados defensores, quienes basados en dichas irregularidades exigieron al Juez de Control que dictara la “no vinculación a proceso” de sus defendidos.
El Juez, Lucio León Mata, luego de analizar la presentación de contradicciones por ambas partes, afirmó que no existía sustento demostrativo por medio de los datos de prueba presentados, por lo que dichas pruebas, en especial las entrevistas, no podían ser tomadas como información veraz.
Las inconsistencias enmarcadas por los defensores de los imputados, según dijo el juez, impactaron en la veracidad de la información analizada en la audiencia que se realizó, por lo que no pudieron ser considerados un soporte demostrativo.

NO VINCULACIÓN A PROCESO

Por todo lo anterior, Lucio León Mata, Juez de Control, alrededor de las 15:20 horas de este jueves, decretó el “auto de no vinculación a proceso”, en favor de los ocho policías detenidos, por los delitos que se les imputaban, por lo que ordenó que quedaran en libertad. El Juez, precisó, que se trata de libertad bajo reservas de ley, lo cual significa que el Ministerio Público puede seguir investigando para intentar probar los delitos de que los señalan.

ALEGRÍA ENTRE LOS IMPUTADOS

Al escuchar la decisión del Juez, los ocho policías literalmente lloraron de alegría. En un intercambio breve de palabras con algunos de ellos, dijeron que no temen que las autoridades sigan investigando, pues aseguran están limpios, son inocentes y no tienen nada que temer. “No puedo darte entrevista, pero te aseguro que todos los que estamos aquí somos inocentes”, precisó uno de ellos.
Los familiares que estuvieron presentes, sobre todo las esposas, no ocultaron las lágrimas de felicidad al ver a sus seres queridos libres. Una de ellas mencionó, a pregunta del reportero: “no, mi esposo no volverá a ser policía, hay muchas otras maneras de ganarse la vida”, refiriéndose al peligro que enfrentan los uniformados incluso al ser objeto, de lo que consideró, falsas acusaciones.