* En la BUAP se discutieron los retos de la educación superior en la globalización

La juventud sigue siendo el principal activo de un país. Sin embargo, se puede convertir en pasivo si no se llevan a cabo estrategias en educación, pues tan sólo en América Latina hay 20 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, por lo que atender este sector significa reducir la marginación y pobreza, afirmó Francisco Marmolejo Cervantes, coordinador de Educación Superior del Banco Mundial, al participar en el Foro Educación Superior y Conocimiento: Avances Globales y Alcances Locales, con sede en la BUAP.

No obstante, dijo, se gasta más dinero en atender a aquellos con mayores ingresos. Tan sólo en México, de 2010 a 2012, el crecimiento de la matrícula sobresale en los deciles más altos de la población.

Al participar en el panel “Los retos de la educación superior en la globalización”, en el teatro del Complejo Cultural Universitario, afirmó que las universidades son agentes de cambio, pues es en la educación superior donde existen las más altas tasas de retorno económico: por cada año de estudio adicional una persona tiene ingresos de aproximadamente 10 por ciento, mientras que en la educación superior se eleva hasta el 17 por ciento, en el caso de América Latina.

Sin embargo, las tasas de retorno económico han empezado a decrecer, porque son más los que estudian y menos las oportunidades, señaló. Por ello, las IES deben buscar nuevos paradigmas, como ser innovadoras, colaborativas, flexibles, buscar que el aprendizaje sea significativo, brindar más oportunidades y ser más internacionales, sin perder la conexión local.

En su opinión, las IES deben replantearse la manera de organizar el conocimiento, pues a nivel global habrá un crecimiento en el número y tipo de éstas, por lo que el perfil de estudiantes –cada vez más diverso- y la demanda de temas de aprendizaje van a constituir un reto.

Los países en desarrollo pronto representarán la mayoría de los espacios de educación superior, por lo que en ellos se definirá el perfil global. A nivel mundial, los sistemas de educación superior transitarán de modelos de élite hacia modelos de acceso flexible, aseveró.

Por su parte, los gobiernos consideran como desafíos el financiamiento, acceso y cobertura, aseguramiento de la calidad, relevancia y pertinencia de lo aprendido, equidad y articulación con el sector privado. En términos de acceso a la educación, informó que en 1950 el total de la matrícula en México era de casi 50 mil alumnos. Hoy la BUAP, dijo, supera por mucho aquella cifra.

La internacionalización, estrategia de la educación superior para enfrentar retos globales: Jocelyne Gacel-Ávila

En dicho panel, Jocelyne Gacel-Ávila, coordinadora General del Observatorio UNESCO sobre Internacionalización y Redes en Educación Terciaria para América Latina y el Caribe, destacó que la internacionalización es la estrategia del siglo XXI en educación superior para enfrentar los retos globales.

Para alcanzar tales metas, el proceso debe implementarse mediante la internacionalización comprensiva o integral; es decir, un compromiso traducido en acciones para integrar las perspectivas globales y comparadas en las funciones de enseñanza, investigación y extensión.

Por lo tanto, la internacionalización debe ser el punto de partida y la orientación en general del proceso e implica diseñar políticas y estrategias, un plan a mediano y largo plazo, así como ligar actividades internacionales a las prioridades, consolidar los sistemas de aseguramiento de la calidad de los planes de estudio y establecer alianzas con otras instituciones.