Escrito por Rogelio Varela

Hay movimientos cobijados en un supuesto sentido social con el único fin de sacar pingües ganancias al atacar a personas y a instituciones públicas y privadas.
Tal es el caso en Puebla del Movimiento por la Alternativa Social (MAS) que lideran Marco Antonio Mazatle Rojas y Ricardo Jiménez Ávila, quienes sin pudor alguno propalan mentiras.
De acuerdo con información proporcionada por estos personajes el MAS es una organización civil que busca ser un contrapeso al gobierno.
En consecuencia, si el gobernador o el presidente municipal de Puebla dicen negro, el MAS dice: no es así, es blanco, y será de ese color hasta que no obtenga algo a cambio.
Si existe un proyecto productivo para generar empleos y riqueza en ese estado el MAS lo interpretan como algo para explotar a los trabajadores, y si se trata de defender a una empresa transnacional, como Baxter, contra las políticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dicen que esa institución está vendida a intereses ocultos, y que la trasnacional es un alma de Dios que debe de conservar sus contratos, así dañen las finanzas de ese noble instituto y el servicio a derechohabientes.
Su puntada más reciente fue convocar a rueda de prensa para acusar al IMSS, “coludido” con la empresa PiSA. de asesinar al joven Alejandro Afif, debido a que supuestamente recibió un tratamiento de diálisis deficiente.
Como imaginará de inmediato el IMSS salió al quite para aclarar que el señor Afif no recibió tratamiento alguno de diálisis ni medicamentos de PiSA.
En pocas palabras, la institución al frente de Mikel Arriola es objeto de una campaña de difamaciones. ¿Hasta cuándo?