• El artefacto no explotó; las autoridades desplegaron los protocolos de seguridad establecidos para estos casos.

    Odilón Larios Nava. – Por la madrugada de este lunes, delincuentes lanzaron una granada de fragmentación a la presidencia municipal de Tochtepec, afortunadamente el artefacto no estalló y por ello no hubo lesionados ni daños materiales que lamentar. De inmediato se activaron los protocolos de seguridad y que se acordonara un amplio perímetro en la zona para evitar cualquier inconveniente.

    Lo antes mencionado ocurrió alrededor de las cuatro de la madrugada de este lunes. Hasta el cierre de esta edición se desconocía la identidad del artífice de este atentado, se presume que la granada fue lanzada desde un vehículo en movimiento.

    Las autoridades investigan este ataque, pero la situación se complica porque la presidencia no cuenta con cámaras de seguridad y video vigilancia.

    Lo único que se sabe es que cerca de la hora señalada la granada cayó entre la presidencia y la comandancia de policía local. Personas de la comunidad indicaron que probablemente esta acción fue en represalia contra la policía que ha estado frustrando acciones de los grupos delictivos.

    Los pobladores explicaron que hace algunas semanas prácticamente toda la corporación policiaca fue renovada, corrieron a los anteriores policías y los que llegaron a suplirlos lo hicieron con muchos bríos, y estos están teniendo buenos resultados, tanto que están afectando la economía de los grupos delincuenciales que operan en la zona, principalmente los que se dedican al robo de vehículos de carga.

    Ante esta situación, presumen que en represalia alguno de los grupos delictivos planeó y perpetró este ataque que afortunadamente no les resultó. El artefacto explosivo no detonó.

    Personal de la policía estatal por medio del grupo antibombas, así como la Guardia Nacional, Policía Federal y la Secretaría de la Defensa Nacional, acudieron en apoyo a la emergencia, resguardaron la zona hasta alrededor de las 09:30 de la mañana, cuando el grupo antibombas del estado retiró el artefacto.

    Los pobladores indicaron que no se suspendieron clases en una escuela que está ubicada apenas a 100 metros de distancia, sin embargo, por seguridad, algunos padres decidieron levarse a sus hijos y que perdieran clases.

    Una vez que la situación volvió a la calma, las autoridades del estado, la Guardia Nacional y la Policía Federal tuvieron una reunión con el presidente municipal José Gregorio Julio Aguilar Andrade, para establecer estrategias de acción para combatir a los grupos delictivos.