• Me parece que los desafíos de la educación superior están, por un lado, en el orden técnico, de la formación académica y por otro la formación en valores, dijo el representante de la ANUIES

Por Diego Armando Cuautle
Ante el constante cambio que se está presentando en el mundo, José Aguirre Vázquez Director, General de Planeación y Desarrollo de la ANUIES, indicó que el principal reto del futuro de la educación en México es renovarse y no quedarse rezagadas, “ser la cresta de la trasformación mundial”.
Así lo declaro durante su participación en el Cuarto Encuentro de la Familia Águila que se lleva a cabo en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) además deben renovarse en términos de su organización, de su modelo educativo y en el proceso de enseñanza aprendizaje.
“Desde luego deben ofrecer una educación pertinente de acuerdo a las necesidades de desarrollo del país y de la transformación de la sociedad mundial, uno de los grandes desafíos de la Educación Superior tiene que ver con cómo desarrollamos nuevos perfiles en los egresados, de manera que tengan competencias globales”, agregó.
En este sentido, dijo que ya no podemos pensar en la pertinencia de lo regional o lo nacional, “nuestros alumnos del futuro tienen que ser ciudadanos del mundo, entender los problemas del mundo, saber resolver los problemas globales”.
Ante alumnos y académicos de dicha institución educativa señaló que los egresados deben de ser generadores de proyectos productivos, sí para el autoempleo, pero seguramente también para generar empleo para el resto de la sociedad.
“Me parece que los desafíos de la educación superior están, por un lado, en el orden técnico, de la formación académica y por otro la formación en valores, el tema axiológico no puede quedar de lado, al margen de manera que efectivamente tengamos profesionistas que entiendan el momento y lo que requiere la sociedad para transformarla de una manera cada vez más humana” puntualizó.
Finalmente dio que a partir de dicho contexto, dónde queda la acreditación, dónde queda la calidad, cómo entenderla para ir cumpliendo estos requisitos tanto en pertinencia y valores que necesita la educación superior.
“Tenemos que imaginarnos un concepto de calidad más centrado en los resultados, esto quiere decir, en las competencias profesionales que estamos desarrollando en nuestros estudiantes y la forma de medir esa nueva definición de calidad tiene que ser distinta”, concluyó el representante de la ANUIES.