HABLAR de Arturo Schoening, es hablar de un hombre multifacético: matemático, escritor, traductor y capacitador, labores con las que ha hecho de su vida un derroche de capacidad creativa.
Schoening es el ejemplo de una persona que no conoce el estatismo y que, sobre todo, ha sabido reinventarse cada vez que ha sido necesario. Su vida entera es un ejemplo de esa capacidad, poco usual, de cambiar el rumbo radicalmente para llevar a buen puerto su nave.
De matemático pasó a escritor; paradójicamente, por razones matemáticas y por el enorme placer que le produce la magia de escribir. Durante años escribió programas para Radio UNAM, donde fue jefe de control de calidad, y además tradujo diversos libros para diferentes editoriales. Una de ellas, Edhasa, le encargó la traducción de importantes obras eróticas de autores como Félix Salten, Balzac y otros.
Es autor de exitosas telenovelas producidas por Ernesto Alonso y Valentín Pimstein, así como de programas unitarios con José Morris y Emilio Larrosa. Entre ellas se encuentran Las gemelas, cuyos protagonistas fueron Maricruz Olivier y Enrique Álvarez Félix y donde debutara como actriz Talina Fernandez; La tierra (con Marissa Garrido), El milagro de vivir (con Fernanda Villeli), Marcha nupcial, para V. Pimstein, Cartas para una víctima, Bella y bestia y Amor en la bruma, además de adaptar La trampa, de Vicente Leñero.
Afirma que la narrativa de la televisión no ha evolucionado, y con las inevitables excepciones la producción imaginativa del medio sigue siendo la misma que la de hace cincuenta años. Las lágrimas siguen teniendo el mismo sabor de antaño.