• Fue en el 2016 que se decretó prohibir la venta de alimentos chatarras a las afueras de las escuelas

Por Diego Armando Cuautle

La obesidad infantil en Puebla pasó del 26 al 29 por ciento de 2012 al 2016, es decir aumentó un 3 por ciento, esto durante la prohibición de comida chatarra en las escuelas, lo cual significa que la medida no funcionó porque fuera de las instituciones se siguen vendiendo dichos alimentos, señaló Marcela de la Rosa Páez, investigadora en Nutrición Clínica de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
En entrevista indicó que esta problemática se debe a que los ayuntamientos y las autoridades escolares son omisos y permiten la instalación de puestos de dulces, botanas y refrescos fuera de las escuelas.
“De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) hasta octubre del año pasado, 15 por ciento de los niños poblanos de entre 5 y 11 años padecía obesidad, mientras que el 14 por ciento de los que tienen entre 12 y 19 años tenía el mismo problema, lo cual significa que, en total, 29 por ciento de los menores de edad en Puebla tiene obesidad”, explicó.
Comentó que en la misma encuesta pero del 2012, el 14 por ciento de los niños del primer grupo de edad mencionado padecía esa enfermedad, por 12 por ciento de los del segundo grupo, que en ese año sumaron 26 por ciento.
Cabe señalar que el 26 de febrero de 2013, en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se publicó la reforma al artículo 3 Constitucional, Quinto Transitorio III, apartado C, el cual ordenó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) prohibir en todas las escuelas los alimentos que no favorezcan la salud de los educandos, es decir, toda la comida chatarra.
Sin embargo, la especialista consideró que “esto se cumplió a medias, pues aunque se dejaron de vender esos productos dentro de las instituciones, no se hizo nada con los vendedores ambulantes que a la hora de entrada y salida de los alumnos ofrecen dulces, papas fritas y bebidas azucaradas”.
Por ejemplo, los “Lineamientos Generales para el Expendio y Distribución de Alimentos y Bebidas Preparados y Procesados en las Escuelas”, publicados en el DOF el 16 de mayo de 2014, señalan que “las autoridades educativas y sanitarias serán las encargadas de la difusión, la capacitación y la vigilancia” para inhibir el consumo de dichos productos dentro de las escuelas, pero no menciona nada sobre un radio circundante determinado afuera de ellas.
Incluso establece “prohibiciones y sanciones a los prestadores de servicios educativos que promuevan o propicien la preparación, expendio y distribución de alimentos en contravención a lo señalado en el Acuerdo”.
“Lo anterior no detalla cuáles serán las multas, sino que únicamente dice que se harán acreedores a las sanciones establecidas en el artículo 76 de la Ley General de Educación, la cual solo aplica a servidores públicos, por lo que no contempla correctivos contra civiles que vendan alimentos chatarra dentro de las escuelas”, indicó.
Finalmente dijo que la prohibición “no fue bien sustentada” desde un principio, por lo que es necesario que las autoridades vuelvan a crear un programa que realmente de resultados y puedan ser visibles en poco tiempo”.