Por Omar Conteras

 

 

 

El amanecer del pasado martes conmovió a la sociedad en el municipio de Coatzacoalcos en el Estado de Veracruz: Durante la madrugada habían atacado el bar “Caballo Blanco” donde fueron masacradas 29 personas .

 

En diferentes puntos de la ciudad se llevaban a cabo sepelios como en la colonia Peloteros donde tenia su domicilio Erick Hernández conocido en el ámbito local como el Dj bengala, quien ese día acudió a su trabajo sin imaginarse que seria el ultimo día de su vida, dejando en la orfandad a 3 menores y su esposa.

 

La misma historia ocurre con Nayeli Irineo, madre soltera y bailarina del Caballo Blanco que a decir de su tío Carlos era una chica que quería tener un mejor porvenir para sus dos hijos y sus padres que viven en una colonia marginada de Coatza, su sueño era regresar a estudiar derecho.

 

Peritos de la fiscalía General de la República y elementos de las policías municipales y estatales custodian las instalaciones del Bar donde se realizan las diligencias de este hecho que causado la indignación y el repudió social.

Este viernes continuaron los sepelios de el resto de los fallecidos en el panteón antiguo de Coatzacoalcos, en la morgue de Cosoleacaque, un municipio ubicado a 40 kilometros de Coatza solo quedan los restos de dos marinos filipinos que se encuentran entre las victimas, fatales, larga burocracia para entregar los cuerpos a sus familiares, su pecado haber ido ese trágico martes a tomar una copa.

 

Así mismo peritos de la FGR continuaron con los trabajos de investigación en lo que se denominaba centro de diversión y terminó siendo un centro de tragedia.