• El reto está no solo en la enseñanza y el aprendizaje sino en aprender a pensar y saber qué es el conocimiento y en qué momento voy a desarrollarlo e innovar, dijo

Por Diego Armando Cuautle

Para que la innovación sea efectiva, esta no solo implica un cambio sino que tiene que sustentarse en un proceso sistematizado, con mecanismos de apoyo que ayuden a ser eficiente el proceso, y esto es un reto, dijo, que enfrentan las universidades y centros de investigación, así como las empresas, la sociedad y, por supuesto, el gobierno.
Lo anterior lo destacó Mónica Cortiglia Bosch, directora general de Innovación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) quien explicó que el concepto de innovación no se circunscribe solo a una invención.
“Se trata de un término que refleja un proceso colectivo en el que las personas involucradas asumen cierta movilidad que les permite mediciones de eficacia, eficiencia, sustentabilidad y claridad en los recursos para poder implementar el nuevo modelo”, explicó.
“La innovación es un asunto integral que no solo se debe relacionar con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, también aplica para otros ámbitos como la educación y pone sobre la mesa las preguntas de cómo generar condiciones que permitan una participación colectiva y plural, dando valor a lo regional, nacional e internacional, entre otros aspectos”, comentó.
Subrayó que en el caso de la educación, indicó que la visión de la formación integral es cómo abrir las diferentes dimensiones que proporciona la tecnología para que las persona se formen en todos los ámbitos, lo cual es un desafío, sobre todo para los docentes.
“El reto está no solo en la enseñanza y el aprendizaje sino en aprender a pensar y saber qué es el conocimiento y en qué momento voy a desarrollarlo e innovar. Hay que sistematizar el pensamiento desde la ciencia y eso implica aprender a pensar”, agregó.
Indicó que se ha reflexionado en cómo interactuamos con estos elementos (las TIC), que son un medio y no un fin para nuestros jóvenes y no tan jóvenes que a partir de un dispositivo aprenden, y cómo este medio les ayuda a tener la oportunidad de una formación integral”, comentó.
Comentó que hay que buscar un equilibrio para que los estudiantes tengan en cuenta el uso de la tecnología para interactuar, pero también sepan que hay momentos en los que hay que detenerse para pensar y replantear los procedimientos y los objetivos.