+ Según estimaciones del Inegi, de 2000 a 2014, el suicidio incrementó de 3.5 a 5.2 por cada 100 mil habitantes
La idea suicida la puede tener cualquier persona, y no necesariamente se asocia a las personas que presentan un cuadro de depresión o ansiedad, ya que en riesgo estamos todos, advirtió Isabel Stange Espínola, académica e investigadora de la Facultad de Psicología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con más de 30 años de experiencia como psicoterapeuta en casos de suicidio.
La especialista aseguró que los suicidas generalmente dan indicios o señales antes de quitarse la vida, los cuales deben ser tomados en cuenta como una llamada de auxilio para las personas que están cerca.
Entre las causas más comunes para decidir morir, la especialista destacó la falta de empleo, pobreza, pérdida de un ser querido, divorcio, consumo de sustancias tóxicas, violencia de pareja, abuso sexual, discriminación, depresión, ansiedad, miedo, conflictos de pareja y catástrofes naturales.
“Contrario a lo que se piensa, son pocas las personas que se suicidan en un acto impulsivo, se trata más de un acto planeado y eso me permite entender que si le dice a alguien que piensa suicidarse logrará ayuda, ya que aunque el otro no sepa qué hacer, al reconocer las señales de alerta buscará apoyo para el suicida potencial”, indicó
Además de estas crisis, existen otras advertencias que pueden dar indicios claros de que una persona está en vías de concretar un suicidio, “señales de alarma inminente: hablar de la muerte como una salida a los problemas, regalar las cosas favoritas, ordenar papeles o asuntos personales, despedirse de seres queridos e investigar sobre sustancias tóxicas y armas”.
Cifras en México
Según estimaciones del Inegi, de 2000 a 2014, el suicidio incrementó de 3.5 a 5.2 por cada 100 mil habitantes y de acuerdo con cifras de la OMS, de 2000 a 2012 el suicidio a nivel global disminuyó casi 25 pro ciento. En el caso de países con ingresos bajos y medianos en la región de América Latina, en el mismo periodo el suicidio decreció ocho por ciento, no así para México que, contrario a la tendencia global, incrementó la muerte por suicidio un 17 por ciento.
“Lo que vemos es una tendencia de concentración elevada de suicidios dentro de los grupos más jóvenes. En el caso de los hombres, registran dos momentos para suicidarse, cuando son jóvenes y en la vejez, mientras que en el caso de las mujeres no es así, ellas optan más por el suicidio cuando son jóvenes”, aseguró.
Añadió que en México, tanto en hombres como mujeres, el método para suicidarse más común es por ahorcamiento o asfixia. Aunque en el caso de los hombres hay también una tendencia de incrementar el uso de armas de fuego, mientras que las mujeres recurren al envenenamiento y mucho de estos casos se registran en áreas rurales con el uso de agrotóxicos