Por Patricia Moreno Sánchez

En el marco del Día Mundial de la Hemofilia, la hematóloga del Hospital de Especialidades de San José del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Uendy Pérez Rodríguez, aseguró que este padecimiento es controlable, más no curable.
Explicó que la Hemofilia es trastorno genético que afecta la coagulación de la sangre por la falta de un factor que se hereda por la madre, principalmente a los varones.
Por lo que los niños con hemofilia al tener una herida, presentan un sangrado mayor que cualquier otro menor, lo cual les genera un grave daño a su salud.
“Este es un trastorno genético que se hereda de la madre a los niños, por el factor del cromosoma X, es decir que las madres lo portan y lo trasmiten solo a los hijos varones” refirió.
Especificó que con la Hemofilia el menor no recibe información para tener un factor de coagulación y el menor o adulto que se lastima y sufre una herida sufre de inmediato un sangrado. Por lo que debe ser atendido desde pequeño para que este padecimiento sea controlado.

Pérez Rodríguez agregó que en México son más de 6 mil 300 personas con Hemofilia. La especialista agregó que esta es una enfermedad rara difícil de detectar por lo que cuando un bebé sangra demasiado se debe estudiar y aplicar un tratamiento para evitar que tengan mayor riesgo, incluso de desangrarse y morir.
Agregó que en el IMSS Puebla se atienden a 142 pacientes con Hemofilia controlada. Agregó que a nivel mundial la incidencia es de una persona con Hemofilia por cada 6 mil nacimientos de varones, sin embargo varia el rango de 5 a 10 mil dependiendo del país.
Por último la recomendación es como siempre la prevención, acudir a la clínica para la detección de cualquier padecimiento y en su caso de padecer una enfermedad como la Hemofilia recibir un tratamiento adecuada para no perder la calidad de vida.