ING. OSCAR LÓPEZ MORALES

Como hace 6 años y cada vez que hay campaña, los partidos políticos aprovechan para repartir su publicidad en el Desfile del 5 de Mayo, sobre todo las ya tradicionales sombrillas que mucho se agradecen ante el sol que hay que aguantar tras largas horas de espera y para ver pasar los contingentes.
Sin embargo, no faltaron los pleitos, pues desde la madrugada se conoció de la detención de un trailer lleno de sombrillas de Blanca Alcalá, que fue retenido por algunas horas y decomisados algunos de los utilitarios que llevaban.
Más tarde, en algún punto de las calles aledañas al paso del desfile, se vieron sombrillas azules de Tony Gali, destruidas en el piso.

Nada más grande que eso, sin embargo debe cuidarse que los ánimos entre las brigadas y equipos de campaña, no crezcan a tal grado de que pudieran presentarse enfrentamientos conforme se acerca el día de la elección.
Más tarde, faltaba menos, Javier Lozano se lanzó contra la compra de las sombrillas a cargo de un hermano del dirigente del PRI municipal y contra la guerra sucia repartida en panfletos en el desfile, los cuales por cierto, fueron reclamados como un plagio de la entrevista que hizo otro medio de comunicación impreso.
Bueno, pues así está la campaña, en medio de acusaciones que irán y vendrán, lo que insisto, solo abona al hartazgo de la gente.
Por otro lado, un buen sabor de boca dejó la coincidencia que tuvieron Blanca Alcalá y Roxana Luna en el mercado de Zacapoaxtla, hasta donde acudieron las dos candidatas para realizar sus actividades de campaña por el 5 de Mayo.
Y sí, como dijo la perredista urge civilidad en la campaña o como dice el dicho: lo cortés no quita lo valiente.