• Una democracia que está consolidada es cuando los problemas y conflictos en el sistema político se resuelven por vías institucionales

La democracia exige responsabilidad de los gobernantes, esto es la capacidad para responder, participación social y una cierta medida de justicia social, pero vemos que existen abusos de los actores políticos, lo cual socava la democracia, señaló Herminio Sánchez de la Barquera Arroyo, director de Posgrado en Ciencias Sociales de la Universidad Popular Autonoma del Estado de Puebla (UPAEP)
En entrevista destacó que este punto es importante, porque las diferencias muy marcadas en materia económica, social y cultural dejan a amplios sectores de la población en la indefensión frente a los políticos y en México esto se puede ver, por ejemplo, en la compra de votos.
“Podemos decir, entonces, que la democracia moderna implica tres elementos: protección, participación e inclusión, en este tipo de régimen requiere que, en los gobernantes y en los ciudadanos, exista una cultura política comprometida con los valores de la democracia”, indicó
Explicó que estás son el respeto a las minorías y a quienes piensan de otra forma, aceptación de las reglas del juego, aprender a perder y a ganar, respeto a los derechos de los demás, conciencia de que la democracia no solamente es responsabilidad de los gobernantes, sino que existe también una corresponsabilidad en los ciudadano.
Agregó que una democracia está consolidada es cuando los problemas y conflictos en el sistema político se resuelven por vías institucionales, cuando todos los actores y los electores saben y reconocen que hay que respetar estos caminos institucionales y cuando todos saben y están de acuerdo en que los actores políticos que se salgan de dichas sendas institucionales inevitablemente recibirán un castigo.
De acuerdo con esto, la democracia es un tipo de régimen que se construye entre todos y que requiere del concurso de todos para que pueda subsistir y consolidarse.
“Podremos quizá arrepentirnos de haber votado por tal o cual candidato, pero de lo que no podremos arrepentirnos jamás es de haber ido a votar. Esa es la mínima obligación de todo ciudadano en un país democrático consolidado o en un país que está buscando fortalecer y consolidar su democracia”, comentó.
Aunque señaló que para los que están descontentos con la democracia, este tipo de régimen es como el trabajo: podrá alguien quizá estar descontento con él, “pero la opción contraria no tenerlo más es peor, mucho peor”.
Finalmente dijo que en un Estado democrático, los partidos existentes en algún momento pierden elecciones, “para poder hablar de democracia, es necesario que existan dos condiciones mínimas: pluralidad y participación. La ausencia de alguno de estos dos criterios significa que la democracia simplemente no existe”,