+ El 78% de los “dreamers”, son mexicanos

Ante el posible retorno de casi 750 mil jóvenes registrados en el programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), también conocidos como Dreamers o soñadores –78 por ciento de origen mexicano-, es necesario que las instituciones de educación superior en México establezcan un frente común para atender tal situación, fue la propuesta planteada por especialistas en una reunión a cargo del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), realizada en la primera semana de diciembre en la Casa de la Universidad de California en México.
Junto con otras instituciones, la BUAP se prepara ante la situación de los Dreamers y estudiantes DACA, a quienes se buscará brindar las condiciones adecuadas para su reinserción y acceso a la educación superior. Para ello, se realizarán reuniones con funcionarios de las principales dependencias académicas y administrativas, para acordar la factibilidad de los programas a desarrollar y tener una respuesta institucional concertada.
Por ejemplo, uno de estos proyectos es fomentar competencias en español académico, para que la lengua de jóvenes que han crecido en otro país no sea un factor de exclusión en el ámbito educativo, puesto que en muchos casos este grupo tiene un dominio básico del idioma únicamente en el ámbito familiar. Igualmente, se necesitan programas de inserción culturales en los primeros meses o semestres de su llegada. Otra propuesta es instaurar un programa propedéutico, con la finalidad de prepararlos para lograr su ingreso a los programas de la BUAP.
Además y dado que el sistema educativo cursado por estos jóvenes es diferente, será indispensable discutir y en su momento establecer mecanismos para flexibilizar la normatividad y los lineamientos educativos, por ejemplo para el reconocimiento de estudios y trámite de equivalencias.
Asimismo, los diversos programas de acompañamiento y el de Lobomentores, de la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU), tendrán un papel clave en este proceso de reinserción.
Con estas acciones, la Máxima Casa de Estudios en Puebla demuestra su voluntad y capacidad para atender y hacer frente a la potencial situación emergente de retorno de jóvenes connacionales, que buscan continuar con sus estudios y contribuir con sus esfuerzos a la construcción de un futuro mejor. De esta manera, la BUAP se manifiesta nuevamente como una universidad sin fronteras.