La BUAP adquirirá dos robots humanoides –físicamente similares a los seres humanos- para instalarles modelos computaciones desarrollados por académicos de la Facultad de Ciencias de la Computación (FCC) con miras a la rehabilitación de niños con problemas del lenguaje, la detección de desórdenes del comportamiento en los jóvenes e, incluso, en la terapia ocupacional geriátrica.
Esta acción forma parte del proyecto “Humanoides BUAP”, con el que la Institución se pone a la vanguardia en tecnología de última generación, ya que este tipo de productos no existen en ninguna otra universidad en México, “seriamos la primera en tener algo de este estilo, e incluso muy pocas universidades a nivel mundial cuentan con esta tecnología”, resaltó David Eduardo Pinto Avendaño, integrante del grupo de investigación de Ingeniería del Lenguaje y del Conocimiento de la FCC y responsable del proyecto.
Serán en sí, dos tipos de humanoides: un torso completo y un robot pequeño, los cuales podrán caminar, hablar, escuchar, ver y, mediante métodos computacionales, “les instalaremos modelos del lenguaje para que puedan entender a los seres humanos y sostener un dialogo controlado con ellos”, detalló.
Con la ayuda de sus cámaras de alta resolución el humanoide más grande será capaz de hacer un análisis de las imágenes que determinarán si la persona con quien dialoga se encuentra triste, enojada o alegre “y con sus micrófonos podremos grabar la conversación, transferirla a texto y a través de un estudio basado en el procesamiento de lenguaje natural, se detectarán emociones”, especificó el investigador.
En cuanto al humanoide pequeño, el académico destacó que lo utilizarán en la rehabilitación de niños con problemas de desorden del lenguaje: “la idea es que los infantes puedan dialogar con el robot y que éste les vaya corrigiendo algunas de las palabras que no pueden pronunciar bien, mediante la repetición; el efecto de la empatía será mucho más fácil para los niños al interactuar con un dispositivo que es amigable para ellos”.
Ambos dispositivos son de última generación y contarán con piel sintética, parecida a la de los seres humanos, así como cerca de 34 motores en el rostro que les permitirán mostrar algún estado de emoción, todo esto a partir de los modelos computaciones introducidos por parte de los investigadores de la BUAP.
Pinto Avendaño subrayó que el proyecto contempla, de igual manera, la compra de diademas que se encargarán de leer las señales de la corteza cerebral de los usuarios, mismas que podrán interpretar sus emociones.
Para la adquisición de los dos robots y de la diadema se necesitó de una inversión de cerca de dos millones de pesos, cantidad que fue recaudada gracias a la presentación del trabajo en los Proyectos de Infraestructura 2014 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Los dispositivos serán solicitados a la empresa estadounidense Hanson Robotics y se espera que lleguen a la Universidad en un periodo de seis meses, para poder utilizarlos de manera formal en invierno.