POCOS animales que hayan vivido en cautiverio han logrado captar tanta atención como Keiko, la orca estrella de la exitosa película de 1993 “Liberen a Willy”, y que estuvo varios años en Reino Aventura (Six Flags México).
El 30 de mayo a las 10:00 de la noche, llega a la pantalla de Animal Planet, KEIKO: DESPUÉS DE “LIBEREN A WILLY”, un documental que despeja el interrogante sobre lo sucedido durante los últimos cinco años en la vida de este increíble animal.
Separado de su familia a la tierna edad de dos años, Keiko pasó los siguientes catorce en cautiverio en Reino Aventura, cumpliendo una estricta rutina de presentaciones que eran un deleite para turistas de nuestro país ¿Quién no visitó a Keiko?, hasta que Hollywood lo descubrió para encarnar el papel principal en el film “Liberen a Willy”, que se convirtió rápidamente en un verdadero éxito de taquilla.
Cuando sus millones de nuevos fans alrededor del planeta, en su mayoría niños, supieron que Keiko no era libre como su personaje de la película, se inició una cruzada para salvarlo. Así fue como se tomó la decisión final para que Keiko regresara a su hábitat natural en las aguas Islandia. Pasó primero dos años en Oregón, Estados Unidos, recuperando su estado de salud, y fue enviado luego a Islandia en 1998, transformándose en la primera y única orca en cautiverio en regresar al mundo salvaje.
Sin embargo, en la actualidad, el interrogante sobre si la misión fue realmente un éxito sigue dando contexto al debate sobre el destino de las otras 54 orcas que aún permanecen en cautiverio en todo el mundo.
Este emocionante documental, rodado durante cuatro años por la cineasta Theresa Demarest, presenta imágenes nunca antes vistas de Keiko en libertad, junto con los testimonios de sus dos últimos cuidadores, Colin Baird y Thorbjorg ‘Tobba’ Valdis Kristjansdottir, quienes comparten conmovedores relatos de la vida de este animal, que muchos dicen murió poco después de su liberación.
Cabe señalar que KEIKO: DESPUÉS DE “LIBEREN A WILLY” brinda además, una mirada exclusiva al comportamiento de las orcas y al impacto que han tenido los años en cautiverio en los instintos de supervivencia de Keiko.