Por Patricia Moreno Sánchez

Jubilados y pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en rueda de prensa rechazaron la privatización de los Servicio de Salud, con la modificación al artículo 4o Constitucional que busca la alineación de todas las instituciones de Salud pública en el país y con ello la homologación de los Servicio lo que se convertirá en la Universalidad de los servicios médicos.
El doctor Juan Ángel Castillo Lafarja integrante del Comité Puebla del Movimiento por la Defensa de la Seguridad Social, informó que como parte de esta privatización ya se están subrogando algunos servicios en los hospitales del IMSS como el servicio de hemodiálisis, además señaló que continua el desabasto de medicamentos, aunado a ello dijo que el programa se Sustitución de Medicamentos presentó errores ya que se proporcionaron medicamentos de otros de menos intensidad lo cual causó descontrol en los paciente, como en el caso de pacientes con diabetes mellitus.
En este sentido convocó a los derechohabientes que tengan esta problemática de falta de Medicamentos o de sustitución para que se les asesore.
Agregó que ante esta situación no descartan movilizaciones en los próximos días para hacerse escuchar ante esta visible privatización del IMSS.
En tanto que Rosario Regina Díaz técnico radióloga expuso que se busca privatizar los servicios médicos del IMSS con la subrogación de servicios como la hemodiálisis lo cual ya está afectando a los derechohabientes y temen que posteriormente los Derechohabientes tengan que cubrir sus gastos médicos y de laboratorio pese a pagar sus cuotas vía nómina.
Agregó que de acuerdo a la iniciativa presentada por la bancada panista en el Congreso de la Unión, se menciona que con el sistema universal de Salud de garantiza el acceso efectivo a todos los servicios, además de que todo prestador de servicios es integrante de este sistema de Salud sin embargo dijo que en el último reporte del gobierno federal de menciona que existen 47 millones de mexicanos inscriptos al Seguro Popular más los derechohabientes del IMSS e ISSSTE no se podrá dar atención a más de 110 millones de mexicanos. Temor de los trabajadores es que se modificará el contrato colectivo.