+ Mexicano, egresado de la FCE en la Agencia Espacial Federal Rusa

Un error al ingresar a la universidad cambió el rumbo de la vida de Juan Alberto Guevara Jaramillo, egresado de la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP, Premio Estatal de Ciencia y Tecnología en 2004 y 2007, y hoy candidato a cosmonauta en la Agencia Espacial Federal Rusa (Roscosmos).
Juan Alberto fue el segundo alumno de la FCE en terminar su carrera en tres años. Hoy, a sus 35 años, cuenta con una larga lista de premios y reconocimientos: 48 primeros lugares nacionales en concursos de Robótica y Mecatrónica, así como 26 primeros lugares internacionales en concursos de Robótica. Es director de la Expedición Científica Ruso-Mexicana que se realiza en México en los años impares, desde 2009 a la fecha; y “Decano Tutor” de Robótica en International Research School, desde 2008 a la fecha, en Rusia.
Originario de la Ciudad de Puebla, es doctor en Física Monotécnica y Biomédica por la Universidad Estatal de Moscú. Por su buen desempeño como estudiante del posgrado, así como su habilidad para la fabricación de robots, tuvo la oportunidad de realizar trabajos para Roscosmos: adecuaciones de robots que fueron enviados a Marte y a la Luna y la actualización de los sistemas de control para el SAYUS, la cápsula en la que viajan los cosmonautas.
Tras años de colaborar con la agencia, un buen día supo del programa para convertirse en cosmonauta al cual aspiran a ingresar más de 30 mil personas, quienes, al igual que él, sueñan conformar una tripulación que viaje al espacio exterior. Luego de haber sido rechazado en siete ocasiones, el egresado de la BUAP por fin consiguió ser aceptado.
Para ello, en los últimos dos años ha realizado 99 pruebas –de un total de 160- sobre conocimientos generales en ingeniería, electrónica, aeronáutica y otras áreas; y pruebas físicas de resistencia, equilibrio, destreza y capacidad de supervivencia mediante actividades como paracaidismo, buceo y nado en mar abierto.
“En algunas pruebas nos meten a una máquina de fuerza G para medir nuestra resistencia y a un horno en el que tenemos que soportar cierta temperatura, para simular el calor de cuando la cápsula espacial ingresa a la atmósfera terrestre”, expresa.

No obstante haber aprobado casi dos terceras partes de las pruebas, afirma que aún queda un largo camino por recorrer, ya que de concluir con éxito los 160 exámenes se someterá a un nuevo proceso de selección para ingresar a programas de misiones específicas.
Llegó a la BUAP en el 2001 con la idea de estudiar ingeniería industrial; sin embargo, el destino le tenía otros planes: tras leer los resultados de la lista de aceptados descubrió que su nombre no se encontraba en esta carrera, sino en la de Ciencias de la Electrónica. Decidió cursarla con la idea de revalidar materias al siguiente semestre. Sin embargo, allí descubrió su pasión por los robots, misma que lo llevó tiempo después a Rusia, lugar que marcaría su vida.
Inspirado por Don Cuco el Guapo, el robot pianista diseñado y construido por investigadores de la BUAP en 1985, Juan Alberto construyó su primer robot teledirigido, el “JAG-1”, con el cual participó en diversos concursos tanto en su facultad como a nivel nacional e internacional.
Dichos acontecimientos lo convencieron de que se encontraba en el lugar correcto. Gracias a uno de esos concursos viajó a Rusia durante sus años de estudiante; allí conoció a su actual esposa, quien lo motivó a aprender el idioma y a raíz de ello decidió regresar a estudiar el posgrado.