José Manuel Garduño, insignia del equipo de futbol americano de la Universidad de las Américas Puebla, podría hacer historia este año si los Aztecas consiguen un campeonato más en la Conferencia Premier de la CONADEIP, pues se convertiría en triple monarca como jugador y entrenador.
Fue en enero de 1994 cuando José Manuel Garduño llegó de la Ciudad de México para jugar con los Aztecas en la categoría intermedia como receptor, tras una buena temporada los sueños se quedaron hasta cuartos de final. Para 1995 los Aztecas disputaron la final de la ONEFA frente a los Cóndores de la UNAM, ganando 43 puntos a 3, comenzando a escribir su leyenda.
Al siguiente año los de Cholula volvieron a dominar toda la campaña y disputaron la final en Nuevo León, cuya historia tuvo un desenlace cardíaco pues el marcador quedó 6 a 3 gracias a la buena actuación de la defensa contra los Borregos. Ese año una lesión marginó a José Manuel Garduño de poder jugar, pero aun así él estaba inscrito con el equipo.
La temporada de 1997 era un reto especial debido a la salida de jugadores emblema, por lo tanto se pensaba que el equipo no trascendería. Esa generación demostró lo contrario, encarnando otra final en uno de los escenarios más llenos que se tiene registro en el Templo del Dolor, que concluyó 21-11. Un partido bastante especial para el coach Garduño pues fue el encargado de conseguir la tercera anotación para los Aztecas, atrapando un pase justo en el centro de zona prometida.
Luego de haber presenciado 6 finales (94, 95, 96, 97, 98 y 99), José Manuel Garduño se retiró como jugador en 1999, pero en el 2000 fue invitado a ser coordinador de alas cerradas de los Aztecas y dos años más tarde se encargaría de los receptores.
A la llegada de Eric Fisher como head coach en 2008, José Manuel Garduño se convierte también en el coordinador de acondicionamiento físico y fue en 2010 cuando gana su primer campeonato como entrenador.
“En esa época había un gran talento y trabajamos mucho para lograrlo, hoy tenemos un equipo más sólido, mejor preparado, con hambre de triunfo y que mantiene los pies en el piso”, comentó.
Ahora sueña con una final más, como en 2013 frente al ITESM Monterrey (34 puntos a 27) y en 2014 con el ITESM Toluca (17 puntos a 14).