El primer empate del Mundial Brasil 2014, lo firmaron Nigeria e Irán al igualar sin goles, en el partido que se celebró en la Arena da Baixada de Curitiba.
Las Águilas Verdes contaron con la posesión de la pelota y las oportunidades más importantes; mientras que el equipo persa apostó al contragolpe y ocasiones puso en peligro a la defensa nigeriana, pero el portero Vincent Enyeama hizo valer su calidad.
La primera mitad comenzó con un ritmo frenético por parte del campeón africano, que vio cómo el árbitro invalidaba un gol de Ahmed Musa por una falta previa sobre el portero Alireza Haghighi en el minuto 7. Sesenta segundos más tarde, Emmanuel Emenike mandó un peligroso centro sin encontrar rematador y, en la jugada siguiente, Ogenyi Onazi mandó un disparo que salió dramáticamente desviado del marco iraní.
Al 34’, Irán tuvo la más clara del partido, un cabezazo de Reza Ghoochanneijhad rechazado acrobáticamente por Vincent Enyeama.
La segunda mitad siguió por el mismo camino que la primera. La selección nigeriana contaba con la posesión de balón, pero no encontraba ideas claras para conseguir gol. El equipo Melli, resistió con facilidad los embates africanos e intentó lanzar contragolpes.