• Para probar la eficiencia para detectar partículas de este plástico centellador colocaron una placa de este plástico con un dispositivo electrónico dentro de la pirámide de Cholula durante un mes

Tres investigadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) crearon un proyecto multidisciplinario que consiste en un plástico centellador de bajo costo, que puede ser utilizado en los experimentos de detección de partículas y astropartículas, como los que se usan en el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) o en el observatorio de rayos cósmicos Pierre Auger, entre otros.
Se trata de Rodolfo Palomino Merino, Eduardo Moreno Barbosa y José Eduardo Espinosa Rosales quienes realizaron dicho trabajo en el en el Laboratorio de Materiales que además de poder ser empleado para detectar partículas, también ha tenido aplicaciones en el área médica, como monitor de radiación, lo que derivó en una patente.
Al respecto, Moreno Barbosa explicó que en el mercado internacional ya existe una variedad de estos plásticos, utilizados en experimentos relacionados con el estudio de partículas o astropartículas; sin embargo, se comercializan a costos muy elevados, a diferencia del que han creado con un precio menor de 50 por ciento del costo habitual.
“En los equipos para el tratamiento de cáncer, llamados aceleradores lineales, se genera una cantidad de radiación grande en los pacientes, entonces diseñamos un dispositivo, también de plástico, con una parte óptica y otra electrónica”, indicó en su oportunidad Palomino Merino.
Además destacó el acoplamiento a una computadora que se le coloca en el aparato para detectar la dosis de radiación que recibe del paciente, es decir, hacemos la medición de energía, además de que sirve para monitorear el funcionamiento del equipo.
Este tipo de plásticos lo que hacen es observar y detectar las partículas cargadas que pasan por este, por medio de la ionización e interaccionan con él para producir una luz, la cual es procesada mediante un sistema electrónico para su análisis. La luz que se obtiene es proporcional a la energía que dejó la partícula en su paso, algo parecido a una huella. Con esta información se puede obtener toda una gama de datos cuando hay choques de partículas.
Palomino Merino refirió que la fórmula para crear el plástico centellador no difiere en mucho de las que comúnmente hay en el mercado, solo que en su caso el poliestireno fue sintetizado con una concentración específica de dopantes que permiten detectar las partículas que pasan por este medio.
“El plástico es comercial, pero el que tenemos es nuestro diseño, aunque los materiales químicos son los empleados comúnmente, solo que este tiene un aditamento que permite la captación de la luz que dejan las partículas, es decir, el plástico por sí mismo no genera nada, sino que debe de pasar una partícula para que interaccione y genere una luz para conocer los rangos de energías que se determinan con análisis posteriores”, explicó.
En cuanto al diseño electrónico, a cargo del Moreno Barbosa, se basó en un sistema mínimo para adquirir la señal de procesamiento con tubos fotomultiplicadores que pueden captar hasta un fotón, ya que la idea, dijo, era tener un contador portátil con el mínimo de componentes electrónicos y que fuera económico, además de movible.
Finalmente para probar la eficiencia para detectar partículas de este plástico centellador, los doctores colocaron una placa de este plástico con un dispositivo electrónico dentro de la pirámide de San Andrés Cholula durante un mes, el cual estuvo funcionando de manera continua, realizando mediciones sobre las partículas que penetraban dentro de esta zona arqueológica.