Por Alberto Arcega Macuil / Puebla
 Las nuevas generaciones actualmente nacen entre tecnologías digitales y en una sociedad globalizada del conocimiento, lo cual estimula en los adolescentes tener nuevas formas de actuar, pensar y comportarse, en especial en los grupos sociales que los rodean.
Las redes sociales en algunos casos responden a la necesidad del adolescente de ser aceptado en un grupo. “El tener bienes materiales es parte de la popularidad y de la aceptación, por lo que la mayor parte de los jóvenes busca interactuar con marcas a través de las redes sociales”, aseguró la Doctora Leticia García, directora de la Escuela de Psicología de la Universidad Anáhuac campus Puebla.
En el año 2010 la actividad más importante en el internet era chatear, mientras que en el año 2011 la principal actividad era la búsqueda de información.
“Actualmente los adolescentes ven más videos y series en internet que en la televisión, es el grupo que más juega, descarga música y ve películas o videos en línea”, detalló la especialista.
En este sentido, enfatizó que la mayoría de los adolescentes pasa entre dos y cinco horas navegando en internet, sin embargo el 33 por ciento pasa en promedio siete horas utilizando el medio de forma activa. Pasar más de cuatro o cinco horas se considera dependencia o abuso.
“En redes sociales, siete de cada diez usuarios ven fotos de sus contactos y les envían mensajes, cinco de cada diez revisan la información de sus contactos, y cuatro de cada diez suben fotos y buscan personas, esto representa un alto riesgo”, dijo la Doctora.
Algunos de los problemas que se han generado debido al uso excesivo de las redes sociales son el grooming: estrategia de aproximación de un adulto a un menor con el fin de obtener algún tipo de beneficio sexual, el cyberbulling: acoso que una persona ejerce sobre otra utilizando internet y/o cualquier dispositivo electrónico, la pederastia, entre muchos otros.
Asimismo, los jóvenes pueden verse afectados por medio de la vista, la postura física y la falta de compromiso en todo tipo de actividades.
Respecto a esto, Leticia García dice que no hay que perderse la vida y la comunicación real por la virtual y que para evitar este tipo de problemas es necesario que los padres de familia y los adolescentes regulen el tiempo de uso de las tecnologías, así como que verifiquen las personas y grupos con los que interactúan y establecer formas de seguridad con ellos.