Para tratar de dar alguna respuesta a esta pregunta, iniciare con lo que menciona la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe presentado hace unos días, y que nos ayuda a ubicarnos en cómo ven los expertos el mercado laboral para los siguientes años.
La OIT revela en su informe “que las perspectivas laborales en el mundo empeorarán durante los próximos cinco años. En 2014 más de 201 millones de personas estaban desempleadas, 31 millones más que antes de que irrumpiese la crisis global. Se prevé asimismo que el desempleo mundial aumente en 3 millones de personas en 2015 y en 8 millones durante los siguientes cuatro años”.
La OIT también advierte que “La brecha mundial de empleo, que mide el número de puestos de trabajo perdidos desde el inicio de la crisis, se sitúa, hoy, en 61 millones de personas. Si se incluye a las personas que se incorporarán al mercado de trabajo durante los próximos cinco años, para colmar la brecha en el empleo que ha generado la crisis será preciso crear 280 millones de empleos nuevos para 2019”, pero además enfatiza que quienes son más afectados por el desempleo, son los jóvenes, y en particular las mujeres jóvenes y de una manera desproporcionada.
“En 2014, cerca de 74 millones de personas (de entre 15 y 24 años) buscaban trabajo. La tasa de desempleo de los jóvenes casi triplica la de los adultos. El aumento del desempleo de los jóvenes es común a todas las regiones y prevalece a pesar de la mejora del nivel de educación, lo que fomenta el malestar social”.
Bien, ahora veamos lo que nos dice el observatorio laboral con datos al tercer trimestre de 2014 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) “el número de profesionistas ocupados en el país es de 7.5 millones de personas, cifra que representa tan sólo el 15.1 % del total de la población ocupada. “Las áreas con el mayor número de ocupados se encuentran representadas por la Económico Administrativa, las Ingenierías y la Educación, estas tres áreas alcanzan los 4.8 millones de profesionistas ocupados”.
Del área de Administración y gestión de empresas se ocuparon un poco más de 760 mil, de los cuales se ocupan en lo que estudiaron solo el 69%, en seguida se encuentra el área de Contabilidad y fiscalización con un poco más de 728 mil ocupados, de los cuales casi el 81% se dedica a lo que estudio, en tercer lugar se encuentra el área de Derecho con caso 680 mil ocupados de los cuales el 82% se dedica a lo que estudio.
En relación al ingresos recibido, “Al tercer trimestre de 2014, el ingreso promedio mensual de los profesionistas ocupados del país es de $10,316 pesos. En seis de las diez áreas de conocimiento el ingreso promedio se encuentra por arriba el ingreso promedio a nivel nacional. El área de Arquitectura, Urbanismo y Diseño la que percibe los ingresos más elevados con $12,447, le sigue Ciencias Físico Matemáticas con $12,115 y en tercer lugar se encuentran las Ciencias Biológicas con $11,332”.
En relación entre la ocupación y los estudios realizados “al tercer trimestre de 2014, el promedio nacional de afinidad de la ocupación de los profesionistas respecto a sus estudios realizados es del 80.3 %., siendo las áreas de Educación y Ciencias de la Salud, las que cuentan con mayor porcentaje de afinidad (superior al 90 %), le siguen las áreas de Ciencias Físico Matemáticas, Humanidades y Artes donde la afinidad de los profesionistas ocupados que trabajan en ocupaciones acordes con sus estudios va de entre el 85 al 89 %. Las carreras que mostraron una mayor relación entre los estudios realizados y la ocupación desempeñada tienen que ver con Educación”.
Los datos anteriores nos muestran escenarios y nos marcan perspectivas de retos y oportunidades, para lo cual es necesario reconocer que en México contar con un título universitario y una especialización no alcanza para obtener un empleo debido a varios factores, como el caso de que por cada vacante laboral existen cuatro egresados aguardando la oportunidad de ser contratados, además de que en muchas ocasiones las empresas en su idea de reducir costos contratan pasantes o trabajadores sin título universitario por un salario menor que el que deberían pagar a un profesional. Estas condiciones terminan por desmotivar a los egresados universitarios que ante el desempleo se ven obligados a bajar las “exigencias” para ocupar un puesto de empleo. Si bien el titulo no es garantía para conseguir un empleo rápido, si lo es para tener un mejor salario, así lo establece un informe de la OCDE que sostiene que los individuos egresados de la universidad suelen tener salarios que superan en un 70% a lo que cobran aquellos trabajadores que sólo finalizaron la educación media superior.
Sin duda, no son los únicos factores pero por el momento suficientes para afirmar que en México no es suficiente un grado para conseguir empleo. Sin dura hay otros factores muy importantes y que he dejado para próximas entregas, para lo cual solo dejo planteadas las siguientes preguntas;
¿Si el título universitario ha dejado de ser pasaporte a una vida profesional estable y bien remunerada y, por el co

ntrario, amenaza con convertirse en puerta del desempleo, porque cada vez más jóvenes de lanzan a la búsqueda de uno? Pregunta contenida en el libro profesionistas en vilo, escrito por Ricardo Estrada y publicado en 2011 por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo, A.C.
Y ¿Cómo hacer que nuestro país modifique el concepto de “Hecho en México” por el de “Creado en México?”
Gracias