Los problemas en los cuales debe trabajar el presidente electo, Enrique Peña Nieto, son los relacionados con la inseguridad y pobreza, consideró el recién nombrado, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Eugenio Lira Rugarcía.
En este sentido el también obispo auxiliar de Puebla, comentó que esta organización religiosa estará presente en la toma de posesión del representante de poder ejecutivo en el país el próximo primero de diciembre.
Ante este próximo evento Lira Rugarcía opinó necesario que el nuevo presidente de la República establezca un plan de trabajo el cual impulse una vida digna para los ciudadanos así mayores oportunidades para su desarrollo.
El integrante de la CEM dijo que actualmente hay muchos sectores de la población que no cuentan con lo suficiente para llevar una vida decorosa, por lo tanto recomendó a Peña Nieto, ocuparse de los sectores más desprotegidos durante su administración.
Enrique Peña debe tomar en cuenta muchos aspectos al ponerse a trabajar como la consolidación de la democracia, la creación de políticas sociales así como el desarrollo económico, pero además de ello se deben preocuparse por el tema de la seguridad pues hay una percepción de incremento de la delincuencia, comentó Eugenio Lira.
El obispo auxiliar de Puebla reiteró que el desarrollo de una vida digna para todos depende en gran medida a los grados de seguridad existentes.
En cuanto a la evaluación de la administración del actual presidente, Felipe Calderón Hinojosa, el también vocero de la arquidiócesis afirmó que no se podría hacer una de manera objetiva, sin embargo, aceptó la no realización de algunas acciones y otras más no se hicieron de la mejor manera.
Hay algunas acciones que no se llevaron a la práctica de la mejor forma como cualquier trabajo humano pero también se registraron algunos avances, pero aun así es muy pronto para hacer un verdadero análisis, expresó el secretario general del CEM.
Por último dio a conocer de manera pública su designación como secretario general de la CEM hace unos días, cargo que ocupará por un lapso de dos años pues así lo decidieron los 165 obispos quienes participaron en la edición número 94 de las asamblea plenaria para elegir a los nuevos integrantes de esta organización religiosa.