• Era buscado por las autoridades estadounidenses; en 1987 fue sentenciado a 20 años de prisión por violar a dos niñas.

Odilón Larios Nava.- El pasado martes durante una verificación migratoria, Instituto Nacional de Migración (INM) aseguró en Cuetzalan a un “depredador sexual” que desde 1998 andaba prófugo de la justicia estadounidense. Este sujeto contaba con una sentencia de 20 años por haber violado a dos niñas durante tres años.
El sujeto en cuestión es John Erick Anderson, de 54 años de edad, quien estaba residiendo en México de forma ilegal desde hace 17 años, utilizaba documentos falsos para vivir en el país y ostentar otra identidad.
Es por ello que el hombre, que en México se hacía llamar José Manuel Hernández Ortega y se desempeñaba como ministro religioso, fue deportado ese mismo día por el INM llevándolo hasta Houston, Texas en un avión comercial.
Allí cuando las autoridades estadounidenses lo recibieron, notificaron al INM que John Erick Anderson, es fugitivo de la justicia. En 1987 se le sentenció a 20 años de prisión luego de que se le encontrara culpable de haber abusado sexualmente de dos niñas, de 9 y 10 años de edad respectivamente, durante tres años. Las agresiones comenzaron siendo tocamientos y después relaciones sexuales forzadas.
De acuerdo con fuentes periodísticas americanas y mexicanas, el Marshals para el Distrito Oeste de Texas, informó que Anderson obtuvo en 1993 el beneficio de libertad condicional, con el requisito de mantener su registro ante las autoridades como un delincuente sexual convicto.
Como Anderson incumplió con las condiciones de registro y por abandonar su lugar de residencia sin notificar a las autoridades, éstas ordenaron su arresto en 1998, pero este hombre huyó. Desde entonces pasaron 17 años para que pudiera ser recapturado en Cuetzalan, en el estado de Puebla.