El día de miércoles 8 de agosto de 2018, a las 5 de la mañana, sobre la carretera que va de Santa Catarina Yutandú a Tezoatlán de Segura y Luna, a la altura del paraje denominado Rancho Señor, fue encontrado un automóvil Tsuru blanco habilitado como taxi foráneo, con placas MZE-58-44, en cuyo interior se encontraban los cuerpos sin vida de Elías Vásquez Reyes de 44 años de edad, Cecilia José Hernández de 55 años, Adelaida José José de 31 años, Juana Ventura José de 41 años, y un infante de 10 años de edad llamado Uriel Cruz Ventura; también estaban, heridos de gravedad, Abel Cruz Ventura de 19 años y Alma Cruz Ventura 17 años. Todos ellos de localidades del municipio de San Juan Ñumí y pertenecientes al núcleo agrario de Santo Domingo Yosoñama. Todos ellos de filiación antorchista o hijos de antorchistas.

Las fotografías del vehículo dejan ver claramente que los asesinos dispararon a mansalva y, debido a la gran cantidad de disparos, deshicieron prácticamente los cuerpos de las mujeres, dejándolos prácticamente irreconocibles.

Para ser francos, dudamos que ahora sí hagan justicia las autoridades, pues el 14 de diciembre de 2013, fueron masacrados y quemados 8 adultos y 3 niños; en ninguno de los casos se ha fincado responsabilidades contra nadie y dichos crímenes siguen impunes.

La Agencia Estatal de Investigación y los órganos de inteligencia deben poseer información al respecto, pero no actúan; y si no la tienen, entonces ¿para qué sirven?
Exigimos a la Fiscalía del Estado de Oaxaca, y a todos los órganos implicados de hacer justicia, que investiguen con humanismo, responsabilidad y apego a la ley, estos y otros crímenes que constan en averiguaciones previas que nunca han tenido ningún resultado y también pedimos que se aplique la ley a quien la infrinja de un modo tan cruel que, como en el presente caso, ni siquiera la vida de los niños se respeta.